jueves, 14 de agosto de 2014

Requiem para mi amigo



Hará cinco o cuatro años atrás, me inclino más por cuatro, que en una de esas tardes errantes de mi vida, por esa costumbre inveterada de meterme en cafetines desconocidos me tope con tu lugar.
Einstein decía en la puerta. En esos años aún funcionaba como bar.
Entre y me senté en la anteúltima mesa junto a la ventana.
Te acercaste, me extendiste la mano y me dijiste “mucho gusto, soy el Profe, qué queres tomar”. Volviste con la birra, te sentaste frente a mi y me dijiste “vos quién sos”.
Desde esa tarde, no dejamos de sentarnos juntos todas las tardes, excepto en esos tres o cuatro días que te tomabas por mes para irte a vender a la costa.
En estos cuatro años, pasamos de todo: las mutaciones de Einstein Bar, me acuerdo cuando mi mesa quedo detrás de las gigantografías de Denot cuando armaron el local de venta y se atrevieron a sacarme la ventana; el vuelo levantado por Emilio, para empezar a caminar sólo en el metie, abriendo su propio local y de vuelta mi mesa junto a la ventana.
Cerraste para mi, dos veces el boliche, la primera cuando festeje mis 47 años y la segunda cuando presente mi tercer libro. Los volví locos a vos y Carlos cuando les encargue la música para los festejos de mis cincuenta.
Comimos asados con amigos de otros lares, los chicos de Alberti, los mellizos de Venado. Conocí mucha gente a través tuyo, un día llegó Jorgito y me dijiste: “este tipo es de fierro”. Ahora me doy cuenta que tenías razón.
Perdoname los recuerdos inconexos, escribo como me van saliendo.
Las discusiones con Pioli, otro gran personaje ramense, tu cariño por el Gallego y su familia, lo mal que estabas cuando el gallego enfermo. Me compartiste tus historias, hasta la ciudad de Villa Gesell nos unía, los dos la hubiéramos adoptado como nuestro lugar en el mundo. El hotel Casablanca se quedo con un huésped menos.
La primera charla seria, pero seria-seria que tuvimos, fue cuándo hablamos de nuestros padres y terminamos sollozando los dos.
A tu manera, militaste este gobierno y defendiste a Cristina. En eso coincidíamos plenamente. Cuando había cadena oficial, Einstein era una misa.
Un día sume a nuestra mesa a Pablo Rospide, a vos te gustaba gastarlo y le decías Róspide, con acento en la “o” porque sabías que le molestaba. Uhh, las agarradas con Pablo sobre religión, apoteóticas.
En estos últimos tiempos, te agregue nuevos amigos, como si te faltaran no?, así aparecieron el Gallego Gonzalez, Sergio Trimarchi, el viejo Cambas…
Me nutriste de historias de la noche, recuerdos de otros tiempos, anécdotas, personajes, me hiciste comprender las derivadas e integrales después de 30 años con la misma claridad con la que Paenza enseña matemática. Te gustaba mucho ese programa. También compartíamos el gusto por la claringrilla, pero la guerra contra Clarín nos privó de ella, es que como casi vasco que eras, también tomaste partido.
Estabas pergeñando algunos proyectos, las plazas del rock, ya son una realidad, estabas tratando de buscarle la vuelta a Einstein con un proyecto de Centro Cultural, estábamos en eso y me dejaste sólo, al igual que a Carlos con la radio. Pucha que fuiste cabrón. De humor, a veces ácido y otras brillantes. Fuiste un tipo de mano siempre extendida, amigo de los amigos, manirroto, cómplice, astuto, inteligente. Abriste tus puertas a todas las tribus.
Carlos López dijo el otro día: “éste tipo era Grondona”, y me pareció una figura excelente para calificarte en el sentido de tus negocios.
Jorgito, con la sabiduría del barrio, agregó: “¿sabés que es esto? Esto es una banda de ladrones que se quedo sin jefe”
Ahora, de repente, me encuentro sentado en “mi mesa” sólo. Ya nada será igual en mi vida Profe.
No se si será común lo que te voy a contar. Cuando pibe tuve abuelo y papá, el abuelo fue un poco papá en esos primeros años de la vida, se me fue a los 15 años, pero me quedo papá, que también se fue muy rápido, y a esto me refería con no se si es común, pero yo, ante las ausencias, busco reemplazantes, nadie va a suplantar ni a mi viejo y menos a mi abuelo, pero tu amistad y confianza para conmigo mitigaron de algún modo esas ausencias.
Hice una cuenta medio absurda, pero como a vos te gustaban las matemáticas te la cuento: compartí contigo aproximadamente 3400 horas, es algo así como haber estado juntos durante 24 horas casi 140 días. 140, como los caracteres que permite twitter, una de las pocas herramientas que no manejabas.
Mi twitter sería: “mi familia me alienta me da ánimo dicen que ya va a pasar, que es un garrón pero la vida sigue, si podes mandame un mensaje y decime cómo”
Te extrañare por siempre, como a mi abuelo  y mi viejo.

6 comentarios:

vero dijo...

HERMOSAS TUS PALABRAS...TE VI MAS DE UNA VEZ EN ESA SILLA..EN ESA MESA JUNTO A LA VENTANA ...LO VAMOS A EXTRAÑAR...

Cristina Otondo de Morilla dijo...

Hermosas y sentidas palabras ...mi flia , los hijos que tengo junto al Gallego en Chascomús su parada obligada camino a la costa sentimos que algo falta , que algo se desacomodó : lo vamos a extrañar y desde ayer intentamos recordar sus anécdotas , sus charlas , sus ronquidos durmiendo junto a nuestra pitbull y al cenicero lleno de colillas ...Hay un amigo menos que se va a sentar a nuestra mesa pero una estrella con luz y brillo propio rockandoleando en el cielo ...Abrazo sentido a todos los que tuvimos la dicha de quererlo y ser queridos por él !!!

Luiggi MACHERIONE dijo...

q decir... otra vez a llorar... Gracias por compartirlo.. me sirve pr conocerlo un poco mas..

maria lores dijo...

Lo más acertado y bonito que he leído acerca del Profe... "una banda de ladrones que se quedó sin jefe"...

Pablo ROSPIDE dijo...

Excelente epitafio para despedirlo.
Palabras mas que sentidas y gráficas para describir tu relación con el Profe. Te conozco porque te siento un hermano y a él, si bien al ppio me parecía algo 'pesado, como bloque de piedra', lo terminé bancando como otro cuasi vasco de la cofradía. Frontal y pre-claro, Denot era un bolichero de esos que no se empardan. Justo que mañana viernes, recién se cumplirá una semana de su ...partida !! ?? . La puta madre !! parece una pesadilla de la que me gustaría despertarte, despertarnos. Lo mismo mañana nos veremos ahi, como es la costmbre , pero con la penosa diferencia de que por sus ventanas ya no lo veremos bajar de la chata, con esa envidiable pelambre plateada y su pucho en la boca. Y nos quedaremos asi, con la ñata contra el vidrio, pensando que se fué de gira por no se donde a pasar su musica de rock, con ese pulido gusto que tenia al momento de elegirla.
Se fué muy rapido!!, justo cuando de verdad empezaba a disfrutar esas charlas de 3. Menos mal que por lo menos en 5 años de radio llego hace poquito a compartir con nosotros el aire y hsata nos dimos el lujo de disfrutar material del bueno que solia producir.
Abrazo celestial Profe !!!
Nos vemos con el Moo, los 3 juntos.. algun dia

Emiliano dijo...

descubro tarde este post el cual me hice piantar una lagrima, que mas puedo decir??, mi maestro, el que me llevo a la locura hermosa de la música,cada día lo extraño un poco mas