jueves, 29 de agosto de 2013

CFK debe aceptar las nuevas reglas de poder

Supe tenerle cierta simpatía, como dice mi amigo Pide -quien lo escucha asiduamente-, Román tiene picardía y visión aportada por el barrio, su Ciudadela natal le aporta, dice él, a su intelectualidad, un plus.

Eso dice Pide, sin embargo, al leer ésta columna, Román parece carecer hasta del mismísimo sentido común. Se me ocurren un montón de preguntas para hacerle a partir de sus afirmaciones y disparates, pero lo que más me llama la atención, es que él se crea lo que escribe respecto de la Presidenta.

Dejo la nota completa, no por coincidir con ella, sino para disparar el debate. Lo que sigue es lo que opina Roman, las negritas son mías. El tiempo dirá que tan acertada fue su columna:

El gobierno perderá las elecciones legislativas de octubre en los principales distritos, y Cristina Fernández de Kirchner no tendrá otro camino que obedecer a Daniel Scioli hasta su reemplazo en diciembre de 2015. Scioli será el representante de los restos del kirchnerismo que enfrentarán a Sergio Massa en la carrera presidencial, y con ese poder designará a los futuros ministros y diseñará la agenda política que deberá cumplir Cristina Fernández

Si CFK no acepta estas nuevas reglas de juego, el peronismo aplicará su pragmatismo histórico, que Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa sufrieron antes de entregar la banda presidencial. Los barones partidarios no quieren que Cristina se vaya en helicóptero, pero no dudarán en forzar su renuncia si no cumple las nuevas órdenes y adecua su gobierno a las necesidades políticas de la facción partidaria que respaldará a Scioli frente a Massa.
 


Tras los comicios del 27 de octubre, el poder que sostendrá a Cristina se concentra entre los intendentes bonaerenses aún leales, los gobernadores aún leales y los militantes de la Cámpora, que no tienen otra opción que permanecer leales. En épocas de crisis política, esa lealtad se paga con cargos en el gabinete y con decisiones de gobierno que apuntalen las ambiciones de los intendentes y gobernadores aliados a Scioli, que será el candidato de un conglomerado de dirigentes justicialistas que disputará contra Massa la candidatura presidencial.

El peronismo ya está fracturado en dos, y CFK no influirá en su armado político. Sólo tiene capacidad para trabar las alianzas pensadas por Scioli y multiplicar las expectativas electorales de Massa. Cada vez que la Presidente tuitea, un voto K indeciso se suma al electorado del Frente Renovador. Scioli tiene este dato, y apuró su propia estrategia electoral: durante las deliberaciones del Council of America, enterró al kirchnerismo tardío y asumió la representación de los líderes partidarios que desconfían de Massa.
 

Es irreproducible el comentario de Cristina cuando escuchó la opinión de Scioli ante los invitados del Council of America, y aún duda sobre sus próximos pasos políticos. Sabe que el peronismo es caníbal con los dirigentes que desafían la ley de gravedad de la política, pero se resiste a aceptar las órdenes de Scioli. Detesta al gobernador bonaerense, y tiembla cada vez que piensa en la posibilidad de inclinar sus últimos meses de mandato presidencial, a la estrategia electoral del único candidato que le quedó al oficialismo.
 

Scioli sabe que sus opciones mejoran, si el gobierno optimiza su actuación y la calidad de sus ministros. También reconoce que muy pocos dirigentes de peso aceptaran jurar lealtad a Cristina, si no hay un compromiso de continuidad en el gabinete nacional, en caso de vencer a Massa en la interna peronista. Scioli quiere desplazar a Hernán Lorenzino, Guillermo Moreno, Débora Georgi, Juan Manuel Abal Medina y Julio De Vido, levantar el cepo cambiario, modificar el mínimo no imponible a ganancias, acordar con los gremios y hacer una tregua con los gobernadores justicialistas que Cristina persigue. Es un programa de gobierno, una transición hasta las elecciones presidenciales de 2015.
 

Parece un milagro político, pero en realidad es un laberinto casi infinito: CFK debe aceptar las nuevas reglas de poder, cambiar el gabinete y modificar su gestión del estado; Scioli ordenar los restos del kirchnerismo y Massa aplacar a ciertos consejeros que ya se imaginan accediendo sin escalas a Balcarce 50. Todo está en manos del peronismo. Padecimos en febrero de 1989 con Alfonsín, y la historia se repitió en diciembre de 2001 con De la Rúa. El final está abierto.

3 comentarios:

Andrés dijo...

Buenas,

Un poco prematuro para decretar que Scioli es el mandamás del país. Parece más una expresión de deseos de que CFK no pueda tomar más políticas por motu propio contra el ideario clasemediero.

El elemento que lo insinua es "levantar el cepo cambiario", algo muy caro a Lejman y la clase media. Si se tomara una medida así, en pocos meses el BCRA queda sin divisas y tiene que ir a pedir la escupidera al FMI y al BM, con el periplo subsecuente conocido por todos. Mucho peor que mantener la medida, que de última se puede tomar en 2015 si se acumulan bastantes más divisas.

Para que Scioli tenga un peso preponderante, Insaurralde tiene que ganarle por no menos de 10-15 puntos a Massa, y no creo que eso pase.

Mi estimación está entre un escenario pesimista de 8-10 puntos por debanjo de Massa y uno optimista de 2-3 puntos por debajo. Ninguno es un escenario catastrófico ni para CFK, ni para DOS ni para SM.

Saludos,

Andrés

walter dijo...

Que barbaro!!!!!despuès de leer esto,me dedico a ver crecer las plantas ,ya que este señor me contò el futuro.
Gracias por la difusiòn,pero ante tamaña presiciòn sòlo cabe plantearse porquè Cristina no lo tiene como asesor a semejante gurù.
Ahora en serio,vale la pena contestar esta suerte de abanico de fatalidades,o no es mejor trabajar para mejorar lo realizado, cada uno en lo que pueda y quiera, tratando de convencer al distraido o confundido.

EL PIDE dijo...

Román como periodista es un tipo mas que avezado, por no decir bicho. Fue especialista en temas parlamentarios durante mucho tiempo cuando laburaba en 'Página'. Y corrijo: su barrio natal es Ramos definitivamente. Vivia cerca de la vieja estacion YPF 'Romero' en Palacios y Rivadavia.Esto chequeado con mi viejo vecino Eloy cuyos hijos eran intimos de 'Efrain' y su hno menor.
Coincido en que pifió y mucho con esta mirada. Pero es solo eso. 'Su' mirada de como entiende al Peronismo.Y a no olvidarse que en ARG si 1 dias a veces es un mes pensá lo que puede pasar de acá a dos años !

PIDE