martes, 23 de abril de 2013

Anti Kirchnerismo, sus paradojas

Interesante mirada de la periodista Soledad Guarnaccia de Telam, la comparto con ustedes, por si se les escapo.

La movilización opositora del “18-A” ha puesto nuevamente en evidencia algunas paradojas del anti-kirchnerismo. ¿Cuáles son? Se ha intentado sostener que el dilema central consiste en que los  manifestantes no han podido encontrar una representación política partidaria capaz de canalizar en propuestas una alternativa de gobierno. Esta caracterización, que sin dudas recoge una dimensión de lo que ocurre en las protestas, atribuye a los "movilizados" una intencionalidad política -la búsqueda de una representación- que se vería defraudada porque los dirigentes de la oposición no lograrían satisfacerla.

Sin embargo, para entender por qué no se sienten representados por los partidos de la oposición, es necesario advertir que los manifestantes del “18-A” no desconocen la representación política, sino que su verdadera paradoja consiste en que la única representación política que reconocen, la de la presidenta Cristina Fernández, es sin embargo la que, bajo su perspectiva, no podría representarlos. 


"Los manifestantes del 18A  se identifican como grupo proyectando en Cristina a un sujeto omnipoderoso y omnipresente."

El reconocimiento de esa representación aparece de manera hipostasiada: la omnipresencia de Cristina Fernández en estas manifestaciones es sorprendente. Los manifestantes no dicen, como se decía en 2001, “que se vayan todos”; dicen “¡basta!”, es decir, que se vaya Cristina -el cuándo y el cómo depende del modo en que evalúen la posibilidad de que este proyecto político tenga continuidad.

A la Presidenta le atribuyen todo tipo de poderes: es autoritaria, totalitaria, manipuladora, controladora, corrupta y demás. Por lo que difunden los medios que construyen la plataforma imaginaria de estas movilizaciones, están pendientes de todo lo que la Presidenta hace: quieren saber de su sexualidad, de su salud psíquica, de sus tweets, si prefiere a su hijo o si lo relega en favor de algún dirigente de La Cámpora, etc.


Aunque muy deficiente como slogan publicitario, el que multiplicó en carteles Francisco de Narváez refleja palmariamente esta situación: “Ella o vos”. De aquí se siguen dos cosas: por un lado, para ser “vos” hay que estar contra “Ella”; por otro, para ser “vos” no se requieren mediaciones, en especial, las mediaciones partidarias. Lo asombroso es que alguien que aspira a la representación política se anule de tal manera en sus propios spots publicitarios.


De este modo, para los manifestantes del “18-A” no hay un “déficit” de representación política sino  un “exceso” de la misma. De aquí que resulte legítimo preguntarse cómo es que los que así protestan contra el gobierno pretenden destituir una figura que constituye su subjetividad de principio a fin, que la necesitan a cada paso que dan en esas marchas para confirmarse como grupo. Bajo este esquema, en términos de estrategia política, solo puede concebirse el armado de un grupo A frente a un grupo K.


Desde luego, en la lucha política siempre se define un “otro” al que se plantea como adversario para ganar coherencia interna en la propia fuerza. Pero dado que los manifestantes del “18-A” se identifican como grupo proyectando en Cristina a un sujeto omnipoderoso y omnipresente, puede inferirse que el único modo que encuentran de destituir a quien por otro lado reconocen como la única figura que ejerce -bajo esta perspectiva, en exceso- la representación política es encontrando otro sujeto que sea tan onmipoderoso y tan omnipresente como el que dicen combatir. De aquí se explica en cierto modo la alegría de estos sectores con la designación de Bergoglio en el Vaticano: solo un papa, el representante de Dios en la Tierra, puede satisfacer simbólicamente estos requisitos.


Del mismo modo se explica la decepción constante con los líderes de la oposición: ninguno de ellos estaría a la altura de esta construcción imaginaria. De aquí surgen también los dilemas de muchos dirigentes opositores en relación con la marcha: algunos se quedaron en los perímetros de la movilización declarando para la televisión; otros, directamente se ausentaron. Ninguno puede encabezarla aún, porque ninguno puede aparecer con los rasgos omnipotentes que la protesta está reclamando para sentirse representada.


Distinto sería el caso si estos manifestantes lograran, aunque sea por un momento, pensar en una construcción política en la que el kirchnerismo no fuera el exclusivo centro de referencia que se requiere para construirse como sujeto político, si concibieran una forma de diferenciación política en que pudieran ser sin Ella. Es decir, si se plantearan superar al kirchnerismo, en lugar de destituirlo.

"La escena está condenada a repetirse: el ciudadano 'independiente' expresa en la Plaza un poder de impugnación."

Para realizar este descentramiento, estos grupos necesitarían reconocer que el kirchnerismo, lejos de ser una monstruosidad, es una alianza política entre amplios sectores sociales que gobierna el país porque ha logrado en la última década resolver problemas tan graves como los que a todas luces eran evidentes en la Argentina del 2001. Si existiera ese reconocimiento, sería más sencillo para estos grupos instalar la idea de que la sociedad argentina demanda hoy otros objetivos políticos, definitorios de otro tiempo histórico que, por lo tanto, requerirían de nuevos actores capaces de legitimar esta propuesta en las urnas. Pero, para muchos de los manifestantes del 18-A, una definición así comprometería su “independencia” política. “No creo en la política, solo soy un ciudadano que quiere lo mejor para el país”, declaraba uno de los asistentes a la última protesta.

De este modo, la escena está condenada a repetirse: el ciudadano “independiente” expresa en la Plaza un poder de impugnación. Para que sea validado, tiene que ser presentado como expresión de todo un pueblo, lo cual exige excluir no solo al nutrido pueblo kirchnerista, al que se describe como un sujeto manipulado por el dinero o la doctrina (en uno de los blogs que convocaron a la marcha, se afirma que el adoctrinamiento es una forma de “abuso de menores”), sino también a grupos sociales que, sin dejar de manifestar su descontento con algunas medidas del gobierno, son capaces también de reconocer abiertamente muchos de sus logros.


Por último, la paradoja principal que atraviesa a estos grupos consiste en que reclaman el lugar del pueblo al tiempo que conciben la ciudadanía como independencia de la política. Por tanto, aquel o aquella que asume la representación política, es un monstruo totalitario al que sólo cabe impugnar: viene a usurpar el rasgo definitorio de la individualidad, es decir, la independencia. Por ende, la impugnación termina siendo así el gesto político posible de este nuevo liberalismo del siglo XXI.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado,
Seguro habrá más de una forma de explicar la actitud de los movilizados
en el 18A. Le dejo mi opinión: se trata de que les están impidiendo ser
egoístas.

Saludos

- De Wikipedia
Egoísmo moral

El egoísmo moral, o egoísmo ético, es una doctrina ético filosófica
que afirma que las personas deben tener la normativa ética de obrar
para su propio interés, y que tal es la única forma moral de obrar,
sin embargo permite realizar acciones que ayuden a otros, pero con
la finalidad que el ayudar nos dé un beneficio propio tomándolo como
un medio para lograr algo provechoso. Afirma que la validez de una
teoría o praxis se encuentra en su aportación directa a la edificación
positiva y responsable del yo o desarrollo personal.

El egoísta moral se basa en la afirmación de sí mismo; que lo convierte
en su propio soberano al volverlo consciente de su realidad moral y personal.
La realidad es la de su propia existencia y su vivir en una realidad determinada.


Tipos de egoísmo moral
Tres diferentes formulaciones del egoísmo ético o moral se han identificado:

- Individuales. Un egoísta ético individual celebraría que todas las personas
deben hacer lo que les beneficia.
- Personales. Un egoísta ético personal afirma que él debe actuar según su
propio interés, pero no hace aseveraciones acerca de lo que los demás deberían
hacer.
- Universales. Un egoísta ético universal argumenta que todo el mundo debe actuar
de una manera que sea en su propio interés.


Argumentos a favor del egoísmo ético

La mayoría de quienes apoyan el egoísmo ético piensan que la verdad es muy obvia
y por lo tanto no se necesitan argumentos que lo comprueben. Generalmente se usan
tres líneas de razonamiento a su favor:


El argumento de que el altruismo es contraproducente.

Cada uno de nosotros conocemos perfectamente nuestros deseos y necesidades y sabemos
qué es lo que nos hará feliz y cómo llevarlo a cabo. Los deseos y necesidades de los
demás los conocemos imperfectamente[cita requerida], por lo tanto es probable que al
tratar de ayudarlos se les provoque un perjuicio.

El ofrecer caridad, es hacerla dependiente de otra, es decirle que no es capaz ...; en
vez de agradecernos, se sentirá resentida por la ayuda ofrecida. Estar pendiente del
bienestar de los demás es una invasión a su privacidad. Si cada persona se preocupara
por sus propios intereses, habría una mejora en la sociedad.


- La ética del ”altruismo” es algo destructivo para la sociedad.

El altruísmo provoca que se abandonen sueños, proyectos, etc., sacrificando la vida
propia para salvar a otras personas. Por lo tanto en la ética del “altruismo”, la vida
de un individuo o los intereses propios no tienen valor y se debe estar dispuesto a hacer
un sacrificio para salvar a otros.

Sin embargo en el egoísmo ético cada persona debe velar por su propio bien; se le da un
valor fundamental al individuo.

- El egoísmo ético es compatible con la moral del sentido común.

Consiste en obedecer ciertas reglas: cumplir promesas, no mentir, no dañar, etc. todos
estos deberes u obligaciones derivan a un fin común, el cual es el interés propio. Aun así,
algunos deberes y obligaciones pueden ir en contra del interés propio.

El principio del egoísmo ético conduce a una regla de oro del axioma de no-agresión:
"no debes hacer a los demás lo que no quieras que te hagan, por que si lo haces, los demás
muy probablemente te lo harán." Así que se debe de seguir ciertas normas u obligaciones
donde no se debe dañar a otros para un fin o interés propio. Este razonamiento nos lleva
a la siguiente situación: Si el egoísta ético estuviese en una posición tan ventajosa que
le garantizase su propia seguridad ante los demás..., nada le impediría hacer a estos lo que
no quisiera que le hicieran a él.

Marcos dijo...

En principio, por provenir de Telam, hay que tomarlo con pinzas. Si fuera por ellos, como en Malvinas -si mal no recuerdo así lo afirmaba Corso Gómez- "vamos ganando". La periodista parte de demasiados supuestos y le adjudica a la masa manifestante unas intenciones y deméritos que, más que hablar de los manifestantes, hablan de la parcialidad de ella. Eso no es análisis. Más bien suena a ganas de que las cosas sean así como ella dice. Por ejemplo, lo de que buscan a alguien con un grado de liderazgo superlativo es un disparate más grande que una casa. Perdonen la vulgaridad de la analogía. Poner que la figura más próxima a esas aspiraciones es la de Bergoglio ungido Papa es tomar a los lectores por imbéciles. Es tan obvio que juntando a todo el arco opositor se consigue apenas medio candidato pasable que no vale la pena discutirlo. Del lado del kirchnerismo pasa exactamente lo mismo! Eso es lo más gracioso del "análisis" y que la escriba lo escamotea. El kirchnerismo no tiene con quién continuar, del mismo modo en que la oposición no tiene con quien empezar! Porque la oferta para ambos lados no convence a nadie. Palabras grandilocuentes como omnipoderoso, omnipresente, etc, quizás encandilen a alguno, al igual que las paradojas que inventa y que son paradojas solo por una mala interpretación de la realidad, no disimulan el pegoteo de lugares comunes y conclusiones a la carta que buscan tranquilizar a las propias filas. Síntoma de que las cosas van un poco peor, lamentablemente.

MOO dijo...

En principio, por provenir de Telam, hay que tomarlo con pinzas.
Gracias Marcos, después no vale la pena seguir leyendote, allá vos y tus prejuicios

Daniel dijo...

Marcos;
que el kirchnerismo no tiene supuestamente con quien continuar el proyecto luego de Cristina no invalida el análisis de Guarnaccia; lo mejor que leí al respecto por lejos.
Y te digo supuesto porque es evidente que el kirchnerismo guarda y cuida sus candidatos. O querés que los expongamos ahora para que Fontevecchia y Clarín se hagan un festín de difamaciones y le tiren mierda de todos los colores?
Lula-Dilma, cinco minutos antes de las elecciones no te suena?
Es tan obsesiva la proyección sobre Cristina "de todo-lo-malo" de los opositores que da para un cuadro psiquiátrico. No tenés que meditar mucho para darte cuenta.

Marcos dijo...

Amigo Moo, si se tratase de prejuicios hubiese invalidado lo de Telam diciendo que es redondamente inservible, como suelen hacerlo los antiK. ¿O acaso usted ignora la función que cumple Telam dentro del entramado oficial? Puede funcionar con Ud. o algunos más, pero le aseguro que no con otros. Es una agencia de soberbios que cree estar haciéndole un bien al modelo y en realidad colabora activamente en su derrumbe. Deje que pase un tiempito y luego recuerde este post.
Al amigo Daniel: no soy quién para meterme con sus esperanzas, pero léase de nuevo y argumente con mayor honestidad. Así no, me parece.

Marcos dijo...

Amigo Moo, péguele un vistazo a la desmentida de Pérez Esquivel referida a Telam. No hubo que esperar demasiado, no? Si todavía le parece que se trata de prejuicios...También cabe la posibilidad de que yo esté muy demente y no se trate de gente -me refiero a los amiguitos de Telam- que solo quiere cuidar su puestito y el sueldito. Dentro del panorama generalizado de obsecuencia acrítica no parecería ser tan grave, no?