viernes, 19 de abril de 2013

#18A y la complejidad del espectro

La multitudinaria marcha de ayer, no puede resumirse a si hubo más o menos gente, si el pueblo salió a la calle o a un hasta si hastag se impuso sobre otro. Menospreciar la cantidad no lleva a nada, más cuando ves una foto como esta de la Avenida 9 de julio:




Lo mismo pasa con la caracterización que desde algún lugar se hace de la gente que se manifiesta. Por supuesto que ayer el pueblo salió a la calle, pero hay que decir que ese pueblo pertenece a un sector social que quiere se lo reconozca como tal, pero que le molesta formar parte de la totalidad del pueblo.


Ayer se impuso un hastag en twitter, que supero el que venía imponiéndose y que era a favor del cacerolazo, pero al acercarse el horario de la manifestación, el hastag #VotoVenceCacerola se convirtió en la primera tendencia del país, y e más que claro que así fuera, los que venían imponiendo el otro, estaban en la calle manifestando.





Ahora bien, planteada esta cuestión, me resulta interesante reflexionar sobre la característica que tiene este sector social. Para ello, recurro a un trabajo realizado ya hace unos años por el sociólogo Fernando Braga Menéndez. 

Lo cito textualmente: la investigación revela que la clase media piensa que “el país está en deuda” con ella y que es la que “sostiene el esqueleto social del país, y los demás no sirven para nada”. Atento ello consideramos que “así un país no puede integrarse, no puede avanzar, y a esto se deben gran parte de todas las tragedias que ha tenido este país”. 

Uno se pregunta ¿cómo funciona subjetivamente la clase media?, “Una de las características más constantes de la clase media argentina es que es blanca, y los sectores populares son bajos u oscuros, y ese es un problema realmente gravísimo” y, en sintonía, lo más grave es que “piensen que el país está en deuda eternamente con la clase media y que son los únicos que sostienen el esqueleto social del país y los demás no sirven para nada”. 

Si uno les dice que hay gente que es pobre, honrada y trabaja, ellos responden ‘¡ah, sí!’, a regañadientes, y haciendo un esfuerzo racional lo admiten y lo aceptan, pero la primera percepción es así muy negativa y, peligrosísima”.


Así un país no puede avanzar, no puede integrarse, yo creo que gran parte de todas las tragedias que tuvimos durante los últimos 60 años derivan de esta actitud y de haber sido cómplice de cuanta trampa se inventó para engatusar y engañar a los sectores populares.

Si no centramos en ese 30 por ciento (de la población), en lo que viene a ser la tradicional y clásica clase media argentina, y si uno empieza a ver los resultados de la investigación, hecha por psicoanalistas, psicológos, antropólogos, publicitarios con ojos no prejuiciosos, la situación no es fácil, sobre todo porque es una capa de la sociedad muy importante. En ese sentido, analizó Braga Menéndez que “el pronóstico no es sencillo, salvo que esta clase social tome conciencia de lo que pasa realmente, uno se da cuenta ahí que hace unas seis décadas que esta gente viene construyendo una muralla de resentimiento, odio y bronca muy brava respecto de su propio país, y se nota cuando dicen que ese 10 por ciento de arriba (sector alto) no trabaja, no produce, porque se la pasa viajando, tirando manteca al techo, manda la plata al exterior, viven de rentas, disfrutan y nada más, es decir, no producen ni trabajan los sectores altos. 

Ahí es donde se pone mucho más espectacular; y es respecto del 60 por ciento restante (de la población), que compone los sectores bajos. “La reacción automática e inmediata, permanente y universal, es: delincuentes, chorros, borrachos, viven de los impuestos que yo pago, como esos planes que les dan, prostitutas, el paco, el tetra, okupas, roban la electricidad, roban todo, roban en la calle, es una cosa increíble, es su primer vínculo más vivencial y directo con los segmentos con los que hay que convivir inevitablemente”. 

En Argentina la clase media es muy importante; por un lado, por su extensión –es el porcentaje de clase media más alto de todos los países de América latina y, en este momento, debe estar siéndolo aún más todavía, porque hay franjas de clase baja que están accediendo ya a ser clase media baja–, y no sólo por lo cuantitativo, por su extensión, sino también por su gravitación. 

¿Qué pasa? Los sectores altos quieren pasar desapercibidos, quieren vivir en el anonimato y disfrutar de su espléndida vida; y los sectores bajos no tienen a los medios masivos que son los que forman la opinión pública, el estilo, las modas, lo que sucede y pasa en las sociedades. A mí no me cabe ninguna duda de que esta mesa la hizo gente de clase baja y que este edificio ladrillo por ladrillo lo puso gente de clase baja, de piel oscura; la clase baja es de piel oscura, porque una de las características de la clase media argentina es que es blanca y los sectores bajos son oscuros. Ahora, si bien tiene ese prejuicio sobra la clase alta, quieren acceder a ella y desprecian a la clase baja, porque, con procesos de gobierno como el actual, se les acercan, se les convierte en iguales y ahí comienza a tallar un temor: 
 Si nivelan para arriba la chusma trepadora me muerde los talones. Terrible pensamiento, pero cierto. O lo que es peor, cuando Cristina habla de clase media, saltan con “nunca odié a los negros”, pero por detrás dicen “hay que incendiar las villas, rociar a los cabecitas con napalm". Si los pobres progresan, ¿quién va a construir las rutas bajo el sol rajante o va a limpiarle el traste a los moribundos en los hospitales? Si los pobres dejan de ser pobres, ¿cómo vamos a hacer para sentirnos superiores a otros?, te parece una locura, bueno, podrá serlo, pero se lo preguntan. 

Es increíble el salto que pegaría la Argentina si su clase media hiciera una profunda instrospección y superara su desprecio por los pobres, su odio visceral; A la clase media le duelen las injusticias extremas, pero cuando hay que tomar una decisión política en serio, prefiere que todo siga igual. Como sucede ahora, por caso, con la reforma a la justicia. En este sentido, las familias de clase media han construído un pasado mítico. Un 90% de ellos quiere creer que los son por una fortuna perdida, un ancestro famoso,etc., es lo que Braga llama "Afán de arraigo".

Te dicen que hay inseguridad, porque no hay educación, que falta eso, entonces hay que educar a los pobres (estigmatizados por esa misma clase cómo el lugar desde dónde salen los delincuentes), pero simultáneamente deben tener agua potable, energía, vivienda,etc., entonces cuando llevas adelante esas medidas, enseguida comienzan a atacar y denigrar esos programas de gobierno. 

Compleja la clase media, muy compleja, por eso pienso que, como ha pasado desde hace 60 años, cuando el peronismo la creó, la clase media, que ha crecido, que se ha recompuesto, que recoge como ningún otro sector las mieses de la estabilidad de este proceso de gobierno, cuando llegue esté en la presidencia algún inútil, se les reconocerá a los K su gestión. La ciclotimia clasemediera se cansa de las buenas gestiones y quiere volver a lo peor.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

no o menosprecies entonces, la base filosofica de la convocatoria era que iban a ser as que la ve anterior y que dominaban la red.

y fracasaron en la dos.

Anónimo dijo...

Los que cacerolean no se sienten parte del pueblo, ellos son "LA GENTE". Son como seres superiores, calificados, pensantes, gente como uno, bah...
Como dice Braga, la "gente" es blanca y los del "pueblo", oscuros, hasta feos como les dijo Sarlo. Diego

EL PIDE dijo...

muy buen rescate Moo.
Excelente radiografía del 'classmedia' que hace este viejo personaje y colega publicista,
Braga M.Nunca tan preclaro.
El clasemedia típico, ademas, vive desenganchando su pasar de la coyuntura politica y económica. Ahora si la cosa pinta negra la culpa de que le vaya mal de seguro la tiene el gobierno.
Bipolaridad se llama esto ?
slds

PIDE

Marcos dijo...

Amigos, no quiero incomodarlos, pero qué facil lo resuelven Uds. Realmente envidiable. Ojalá fuera todo así. Piensen, amigos. Acá hay una legítima interpelación al poder. Si a uds. les tranquiliza resolver todo de un plumazo con un encasillamiento banal, bueno, entonces van a tener sorpresas posteriores. Saludos.