viernes, 13 de julio de 2012

Semblanza

El se dio cuenta.
Se dio cuenta, como tantos otros, que aunque rasque en el fondo del tarro, no hay nada.
Entonces imaginó, pensó, se pregunto: ¿si no hay nada, por que no yo?
A su lado, un nutrido grupo de obsecuentes le decía al oído que gracias a él, ella está ahí.
Entretanto, otro grupo, que también sabe que no hay nada, cree que él les puede servir.
Lo endulzan, lo elevan, se olvidan de quién es y cuanto ¿daño? les hizo, es que, las otras posibilidades que manejaban hasta ahora, salieron del tarro hace rato.
Desenlace final: él se la cree, ellos le dicen que se la crea, total, lo importante es el ahora, o sea, que la desgaste, que la lime, que la ataque, después habrá tiempo para buscar en otro tarro.
Es una pena, dicen muchos de los que le creyeron, acompañaron, defendieron y vieron en él, a un líder distinto. 
El se dio cuenta.
Cuando uno comienza a sentirse más de lo que es, comienza a convertirse en oligarca. Mira si será así, que ese otro grupo, salio a darle lugar.
El se dio cuenta. Nosotros también. Ahora ya es tarde... para él.

1 comentario:

A.C.Sanín dijo...

¿Qué sentirá, ahora, cuando plantó bandera del otro lado? Más que una demostración de fuerza, me parece una fuga hacia adelante. Me pregunto en qué termina. Un abrazo.