viernes, 15 de junio de 2012

Se cayó un mito

Hoy, el portal Infobae publica uno de esos trabajos a los que, quien escribe, no le da mucha trascendencia; sin embargo, algunas cosas de ese estudio me han llamado la atención. Paso a relatarlas y las comparto con ustedes.
En primer lugar, ¿cómo miden la felicidad de los pueblos y cómo llegan a ese promedio o ranking? Se supone que es un promedio del resultado de expectativa de vida, más bienestar. más sentido ecológico. En fin.
En segundo lugar, estos son los dieciséis países con mayor felicidad antes que el nuestro:
Costa Rica, Vietnam, Colombia, Belice, El Salvador, Jamaica, Panamá, Nicaragua, Venezuela, Guatemala, Bangladesh, Cuba, Honduras, Indonesia, Israel, Pakistan; de lo que se desprende que, once de ellos, son centroamericanos y más precisamente del caribe. Razón por la cual me pregunto: el clima, entonces, es incidencia en la felicidad de los habitantes?, pareciera que sí.
Finalmente, la imagen que ilustra esta entrada refleja los datos argentinos para esta "Happy Planet Index", veamos:


En otras estadísticas, se cita el PIB y se lo porcentualiza respecto del que tienen los EEUU., país que ni siquiera figura entre los primeros 120, lo que da a entender que, podrán tener un buen PIB pero son unos infelices?
Y por último: la posición 22 de Brasil termina derrumbando un mito, ya profetizado por Charly Garcia: LA ALEGRÍA NO ES SÓLO BRASILEÑA.

2 comentarios:

Ckeshu Sisa dijo...

¿el puntaje de Argentina es 54,1? 54,1...54,1...¿dónde he visto ese porcentaje antes?

Anónimo dijo...

Personalmente, me resulta absolutamente insoportable que para reconocer que ESTAMOS MUCHO MEJOR, INCLUSO EN COMPARACIONES INTERNACIONALES, debamos ver nuestro reflejo en esos estudios extranjeros.
Se publican datos, cada país se convierte en un número, mejor ó peor en comparación con otros, pero no se pone en blanco sobre negro qué regímenes políticos son los responsables de tanto bienestar o de semejantes tragedias, que es lo que en realidad importa. La felicidad ó amargura de los pueblos son la consecuencia directa de las decisiones de sus gobernantes. Y me estoy refiriendo a la mayorías de esas poblaciones y no a esas minorías estreñidas como los caceroludos de por aquí que van en BMW a golpear sus Essen con caras de bragueta.
Si para que nos "caiga la ficha" de la realidad vamos a tener que ver los resultados de una encuesta foránea, estamos fritos.

Saludos
Tilo, 71 años