lunes, 19 de marzo de 2012

De zurdos y perucas

Publico lo que me parece una muy buena reflexión, acerca de la aparición de unos afiches -que también puede ver pegados en la CABA- y en momentos en que un trasnochado, decidió insultar la memoria colectiva. De su autor, GATO:

El jueves a la mañana andaba trabajando y vi un afiche con la cara de Rucci recordando el aniversario de su nacimiento. Me sorprendió, por lo general, se puebla la ciudad rememorando el asesinato de J.I. Rucci, en septiembre. Duro fue leer lo que decía el afiche, el mensaje extractado del ex líder de la CGT.

El texto que acompaña la cara de Rucci es el siguiente : “Su drama es que el Movimiento Obrero es peronista, y sus dirigentes somos peronistas, y para su mayor desgracia, el actual Secretario General de la Central Obrera, es peronista...". Se trata de una cita extraída de una carta de Rucci al sindicalista Agustín Tosco. Fue lo primero que alcancé a leer. Había cantidad de esos afiches por las paredes de la ciudad. No alcancé a leer, en primera instancia, quien lo firmaba. Finalmente, en un semáforo, lo pude leer. Gerónimo Venegas y Hugo Moyano. Epa!

Hace algún tiempo escribí sobre el conflicto que se cernía sobre la relación Gobierno-CGT. Fue en diciembre, fue titulado Tensiones. Link. Mucho de lo allí expuesto lo sigo pensando pero no nos podemos hacer los boludos y, al ver este afiche, recordando a Rucci, es necesario recoger el guante.

El mensaje emitido por Moyano y Venegas es contundente. Cristalino. No es explícito pero no deja lugar a dudas sobre quién es el destinatario del mismo. No hacerse cargo sería una hipocresía. Dicha percepción se agudizó al escuchar la entrevista que le dio Moyano a Nelson, el roña, Castro. Incipiente romance entre ellos. Parece que a los periodistas de TN ya no les parece un negro de mierda, corrupto y peronista el líder de la CGT como cuando era aliado del gobierno. Lo tratan mejor que a Macri. Lo que ya es mucho decir.

Rememorar el día del asesinato de Rucci tiene una doble lectura posible. Por un lado, homenajear a Rucci; por otro, destacar que fue asesinado, por leal y peronista suele ser la leyenda si mal no recuerdo, por Montoneros. Sorprende que, en este momento político, también se recuerde el día de su nacimiento. Si se quiere ser ingenuo no es más que otro homenaje recordatorio. La ingenuidad se desvanece al leer el mensaje que se elige poner en el afiche. No es casual.

Asumo que la leyenda no apunta al PO, a Pitrola, a Ripoll o algún otro referente de la izquierda tradicional argentina. Es parte de la disputa que en estos días mantiene Moyano con el Gobierno nacional. Y recurre a la misma táctica expresada en los ’70 para marcar las diferencias entre la ortodoxia sindical peronista y los sectores ligados a la izquierda del movimiento. Los peronistas somos nosotros, ustedes son infiltrados.

Dudo que a Tosco lo preocupara demasiado la frase de Rucci. Tosco, claramente, no se asumía peronista. No lo era. Era un notorio referente de la izquierda no peronista del sindicalismo. El asunto es que, ya en aquellos años, a sectores ligados a la Tendencia Revolucionaria, la JP, Montoneros y parte del sindicalismo combativo se los acusaba deinfiltrados en el movimiento peronista. No importaba que se dijeran o militaran en el peronismo. La izquierda lo llamaba el entrismo. Para la ortodoxia sindical eran loszurdos que pretendían contaminar el peronismo. Ni más ni menos que eso. Y ello se enmarcaba en la lucha desatada dentro del peronismo entre su ala derecha y su ala izquierda.

Volvamos a la frase concreta: Su drama es que el Movimiento Obrero es peronista, y sus dirigentes somos peronistas, y para su mayor desgracia, el actual Secretario General de la Central Obrera, es peronista...". ¿El drama de quién es que el movimiento obrero sea peronista que sus dirigentes sean peronistas?, ¿la mayor desgracia para quién es que el actual Secretario General de la CGT sea peronista? ¿Qué significa desgracia? Una desgracia es algo irreparable, ¿para quién lo sería?, ¿A quién se dirige el mensaje?

No hay que ser demasiado pícaro para intuir que el palo va, indefectiblemente para el gallinero del Gobierno y, particularmente, para el sector del peronismo expresado por Cristina.

Ahora bien, se entiende que estamos en presencia de una lucha de poder entre sectores ocasionalmente aliados en determinadas coyunturas políticas. Pero, ¿es necesario firmar el afiche con el momo Venegas? Hace algunos años, en una nota periodística, Moyano dijo algo así: nunca debo estar ni a la izquierda de Piumato ni a la derecha de Viviani.Firmar con Venegas el afiche, ¿no es colocarse a la derecha de Viviani? Es una verdadera pena que se incendien de ese modo. También es preocupante, cada vez que el peronismo se divide se corre el riesgo de perder mucho de lo conquistado.

El tema es que, guste o no, el kirchnerismo es peronismo, una parte seguramente, no todo, pero una parte importante, además el kirchnerismo amplió las fronteras del peronismo, ¿o se olvidan lo que era el peronismo en 2001? ¿O no era parte de aquellos que se pedía que se fueran? ¿O no era una cáscara vacía, un sello de goma destinado a desaparecer si seguía por el camino que venía?.

El kirchnerismo, desde adentro del peronismo, logró dotarlo de sentido, recuperarlo, darle mística, juventud, vida. Con todas las limitaciones que todo proceso histórico-político tiene. El peronismo dejó de ser una cáscara vacía, desprestigiada, con algunas prácticas políticas sin organicidad, carente de mística por exclusiva responsabilidad de dirigentes que se jactaban de ser peronistas. ¿Cuántos se reivindicaban peronistas antes del kirchnerismo? Les guste o no les guste, el kirchnerismo permitió y favoreció la reconstrucción del peronismo como factor aglutinante de diferentes expresiones políticas, fue parte del proceso de recuperación del sindicalismo como espacio representante de los trabajadores tras décadas de desprestigio social.

En los ’70 el proceso fue similar en muchos aspectos, la juventud, la tendencia, la jotapé, el sindicalismo combativo le dieron una vitalidad al movimiento peronista que no tenía. Ampliaron los márgenes del peronismo. Y también se los acusaba de zurdos infiltrados, también se les advertía que el pueblo, sus dirigentes y el secretario general de la central obrera eran peronistas. Claro que lo sabían, por eso adherían al peronismo, militaban en él, se comprometían con su causa. Los tiempos son diferentes, por ello resulta anacrónica la advertencia de que peronistas son algunos y otros no. Además, ¿no decía Perón que peronistas somos todos?

Más allá de la broma y de las diferencias políticas e ideológicas es necesario plantear ciertas preguntas, históricas y de actualidad. ¿Hubiera vuelto Perón sólo con la participación del sindicalismo tradicional, sin el aporte de la izquierda del peronismo? (aún conociendo la desautorización de Perón a la izquierda del peronismo, probablemente haya vivido como una traición determinadas actitudes de su ala izquierda, también así vivió la tendencia la postura de Perón. La traición es parte de la vida, uno solo se siente traicionado por alguien a quien considera valioso, uno se siente traicionado sólo por alguien a quien quiere), ¿qué hubiera sido del peronismo y de Perón con los Vandor y su burocracia?, ¿se hablaría de Perón y de Evita en los términos reivindicatorios actuales sin la irrupción del kirchnerismo?, ¿Qué hubiera sido del peronismo si continuaba en la senda marcada por el menemismo?.

Está claro que la disputa está planteada pero el afiche de Rucci con semejante frase escogida no puede ser más desafortunado. Atrasa. Son otros tiempos pero la consigna debería ser la misma. Unidos y organizados, más allá de las diferencias.

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