viernes, 14 de octubre de 2011

De cornudas y otras yerbas

En principio, debo decir que no me consta. Es decir, no estuve en esa habitación. Pero -diría Romero- todo sea por un voto. Hace rato que por suerte, mucha gente, pero mucha, no le cree nada. GRACIASDIOS!! por abrir los ojos del pueblo. Como "guardavidas", es lógico recurrir al manotazo del ahogado, no?
Ahora resulta que el tipo es un "honorable y abnegado padre de familia" (bien podría haberlo dicho Hotton, no?), y agrega: "Es una institución formada por un hombre y una mujer y una mayoría circunstancial no puede modificarlo"
Hay una parte que no entendió, no?, no se trata de mayoría circunstancial -seguro habla desde lo legislativo- se trata de la vida misma. Se trata de eso, de la VIDA, algo que usted menosprecia, o por lo menos, no le da la entidad que el resto de los mortales entendemos por eso. Fuiste Tachuela!, es uno de los más grandes logros que nos dejan los "K"-como dicen ustedes-

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es dura la realidad. Aunque en un régimen de libertad cabe casi todo.
Que se te pongan los pelos de punta cada vez que el bañero hace una declaración simplemente indica que uno vibra en otra frecuencia, como dirían los místicos. Hay cosas que son inevitables. "Lagente" ya no masca vidrio, unas cuantas tapas de diario ya no hacen caer a un gobierno. Pero hay políticos que - a esta altura de sus vidas - no van a cambiar más. A menos que se llamen Felipe ó Patricia y les quepa cualquier disfraz. Pero éste es tema de carnaval, no de política. Paciencia. La fuerza de las circunstancias y de la imparable evolución ya se encargarán de que varios carritos queden definivamente con las rueditas hacia arriba.

Saludos
Tilo, 70 años.