miércoles, 20 de julio de 2011

Cambió realmente la opinión del pueblo

Binner dice que ganan el domingo y que el resultado no tendrá incidencia nacional. De Narvaez cree que Ricardo Alfonsín será el próximo presidente. Duhalde manifiesta que él esta en segunda vuelta con Alfonsín. Alfonsín dice que hay un escenario de balotaje, en el que por supuesto está él. Pino presentó a su candidato a presidente por segunda vez. Carrio dice que quiere un triunfo de Macri en la segunda vuelta.

Todas estas opiniones estan amparadas en el resultado de  la primera vuelta en la ciudad de Buenos Aires. Lo curioso es que los candidatos locales de esas fuerzas, excepto Pino, ninguno obtuvo más de un dígito. La UCR saco 2%, el candidato de Duhalde, no llegó al 2%, la fuerza de Carrio un 3%.

En este mismo sentido, leemos este interesante análisis publicado por Impulso Baires, autoría del Fabricio Moschettoni, que refiere, realizando un repaso de las elecciones de 2007 lo siguiente: 

*/ El estado bonaerense aporta más de diez millones de empadronados con respecto al volumen nacional (En las elecciones de 2009 hubo 35 mil mesas habilitadas, sobre un total nacional de 80 mil). En las presidenciales del 2007 participó el 79.05%. En la provincia el Frente para la Victoria obtuvo el 45.91% para la categoría de presidente y vice, seguido por la Coalición Cívica, de Elisa Carrió, con 26.05%, y UNA (Alianza entre UCR y Roberto Lavagna), con 13.68%. Para observar, nueve de cada diez votos fueron positivos.
*/ La Ciudad de Buenos Aires, en donde por ahora se destaca como si fuera la gran debacle kirchnerista, había arrojado en la presidencial anterior, una derrota para Cristina F. de Kirchner. Los números fueron: 37.77% para la Coalición Cívica; 23.78% para el Frente para la Victoria; y 18.39% para UNA (UCR y Lavagna). (Tan solo en las elecciones del domingo último, el FpV obtuvo aproximadamente el 28%, sin que CFK dispute personalmente la presidencial, o sea, una contienda local).
*/ En Santa Fe, por ejemplo, el FpV había obtenido en ese año el 35.50%, sobre el 34.08% de la Coalición Cívica, y el 16.55% de UNA (UCR y Lavagna). Recordemos que en ese año, la fórmula de la Coalición Cívica estaba integrada por el socialista santafecino, Rubén Giustiniani.
*/ En Córdoba, había ganado UNA (UCR y Lavagna) con un 35.31%, seguida por el FpV, con un 23.84%, y la CC, con un 19 %, y el Frente Unión y Libertad (Rodríguez Saá) con un 14.69% de los votos.
*/ Mendoza, el FpV alcanzó el 60.93%, UNA (UCR – Lavagna) 18.29%, y la CC, 12.80% . En el caso del FpV, el candidato a vice, Julio Cobos, es mendocino, aunque cabe hacer la salvedad que a nivel gobernación había dos nóminas bajo el paraguas Cristina – Cobos, y triunfó la del peronismo, con el gobernador Celso Jaque.

En este mapa, en donde colocamos los principales escenarios electorales del país, podemos observar con nitidez que la actual mandataria había perdido por diferencia en Córdoba, Capital Federal, ajustado triunfo electoral en Santa Fe, y ganó con amplísimo margen Buenos Aires y Mendoza. En las elecciones nacionales, en tanto, obtuvo un 45.29%, seguido por Elisa Carrió con un 23.04%, y Lavagna (UNA UCR), con 16.91%.
Entonces ¿qué es lo que cambió?. Realmente muy poco, y a la luz de los resultados, lo que se viene percibiendo hasta el momento es una mayor amplitud entre la cosecha del Frente para la Victoria y sus oponentes, en las diferentes contiendas que se han venido dando en las provincias.

En el caso Capital, tan mencionado en la última semana, no solo el FpV superó sus propias marcas, sino que absolutamente todos los trabajos de opinión pública coinciden en que por lo menos un 15% de voto macrista del domingo último está pensando en avalar a la actual mandataria nacional, el 23 de octubre (Hasta el propio Durán Barba lo destaca).
Incluso, sin caer en interpretar la partitura de los encuestadores y consultores afines al kirchnerismo, podemos mencionar, una encuesta publicada en el diario Clarín, y que se presentó como perteneciente a una empresa de opinión pública vinculada a la campaña del presidente estadounidense, Barack Obama, que ahora estarían trabajando para el presidencial Ricardo Alfonsín. El trabajo, -de la firma Call Center-, tomó como base en la Ciudad de Buenos Aires, unos 1200 casos telefónicos, y el resultado fue: CFK 39.4%; Alfonsín, 22.9%; Hermes Binner, 7.6%; seguidos con número más bajos por Duhalde y Carrió. Entonces, aún con el trabajo de la consultora de la campaña de Alfonsín, la pregunta sigue siendo la misma ¿Qué cambió?, y la respuesta, en consecuencia, es: nada.

En donde sí parece haber cambios algo virulentos es en la provincia de Buenos Aires. Y para mantener una línea comparativa podemos utilizar los números de una consultora testigo para estas cuestiones, como Poliarquía, ya que fue esa firma la que en 2009 anticipó el triunfo de Francisco De Narváez sobre el ex presidente Néstor Kirchner, y hace una semana se constituyó en la que más cerca estuvo del resultado porteño.
 
Hace unos días, por radio La Red, Fabián Perechodnik, director de la empresa en cuestión, en una entrevista con el periodista Gustavo Silvestre lanzó números contundentes, y dijo que si fueran en estos días las elecciones provinciales, Daniel Scioli se impone con un 53% de los votos, seguido por Francisco De Narváez, con 20%, Martín Sabbatella, con 8%; Margarita Stolbizer, con 7%, Adolfo Rodríguez Saá, con 5 puntos, y cierra con ínfima cosecha, el “Lilito” Juan Carlos Morán.
 
Tanto Scioli como Sabbatella llevarán en la presidencial la fórmula Cristina – Amado Boudou, por lo que se estima que la diferencia con su segundo será aún mayor. Incluso, hay distritos en donde analizados, la diferencia entre la fórmula oficial y sus competidores promedian los 40 puntos de diferencia. Sin ir muy lejos, en La Plata, tanto Cristina, como Scioli, y el intendente local, Pablo Bruera, superan los 50% de intención de voto (sondeo de la consultora de Ricardo Rouvier). Estas cifras tienen porcentajes similares, o en algunos casos mayores, en distintos distritos del GBA.

Está claro que el oficialismo nacional, conociendo hasta el último detalle este cuadro de situación, adoptó como estrategia mantener la línea de gestión, y en términos electorales proteger porcentajes locales, por eso es la intención de la segunda vuelta porteña, la férrea pelea en Santa Fe, entre otras cuestiones.
La consigna que dice “la política está por encima del marketing”, y la insistencia de no caer en pragmatismos para consolidar triunfos, parece ser la muletilla del oficialismo, la que obviamente es utilizada porque son conocedores de las diferencias astronómicas que sacan a sus adversarios en las provincias del NOA, NEA o sur.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Coincido pero no hay que dormirse nunca. En octubre hay que sacar la mayor cantidad de diputados y senadores del FPV y aliados para poder seguir cambiando la realidad para mejor. Y para eso tenemos que laburar amigo, tenemos que recordarles a nuestros amigos,vecinos, conocidos y familiares como estábamos en la década infame del turco, en el delarruinato y en el gobierno del cabezón nefasto y hacer que reconozcan que ahora estamos muchísimo mejor. No hay que dormirse : perseverar hasta ganar y nunca aflojar en la pelea.
Saludos,
JP