lunes, 20 de junio de 2011

De abogados y deslealtades, en el ojo de la tormenta

El Banco Nacional de Datos Genéticos es un ente autarquico dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Si uno ingresa al sitio oficial del ministerio (http://www.mincyt.gov.ar) podra observar que la ubicación en el organigrama del Banco no posee enlace a algún sitio oficial. Luego, googleando el nombre oficial del Banco, solo nos remite a noticias del mismo, no arrojando sitio link o página web del mismo.

Esto hace suponer a quien escribe, que se ha mantenido a resguardo la información sobre los contenidos y actividades del banco.
Sin embargo, hay un buen trabajo sobre el BNDG en este sitio, del que se obtienen algunos datos interesantes, por ejemplo que
Desde el año 1984 hasta la fecha se han extraído en este BNDG muestras
hemáticas de 8.000 personas familiares de desaparecidos, niños
secuestrados o nacidos presuntamente durante el cautiverio de sus
madres que nos fueran enviados exclusivamente por los Juzgados
Penales intervinientes y por la Comisión Nacional por el Derecho a la
Identidad.
Los archivos de esta población del BNDG incluyen a aproximadamente
360 grupos familiares (ramas paternas y maternas), la mayoría de los
cuales integran los registros de la Comisión Nacional por la Desaparición
de Personas (CONADEP) ante la cual fueron efectuadas las denuncias
por la desaparición de personas a partir del año 1984
A su vez, la Ley 23511, la de creación del Banco, dice: 
Art. 7.- Los datos registrados hasta la fecha en la Unidad de Inmunología del Hospital Carlos A. Durand integrarán el BNDG.

Art. 8.- Los registros y asientos del BNDG se conservarán de modo inviolable y en tales condiciones harán plena fe de sus constancias.
Art. 9.- Toda alteración en los registros o informes se sancionarán con las penas previstas para el delito de falsificación de instrumentos públicos y hará responsable al autor y a quien los refrende o autorice.
Más tarde, a través del DECRETO 511/09 se estableció:
  
“ARTICULO 14.- El BANCO NACIONAL DE DATOS GENETICOS no proporcionará información a particulares sobre los datos registrados, ni tampoco a entidades públicas y/o privadas cualquiera sea la índole de las razones alegadas.
La información almacenada sólo podrá ser suministrada por requerimiento judicial, en causa determinada, a los fines de respaldar las conclusiones de los dictámenes periciales elaborados por el citado Banco para posibilitar su control por los peritos de parte.”

A que viene todo esto, primero a la información difusa que hay en los medios: algunos como Clarín y Nación citan que se cotejaran las muestras de la víctimas con un universo de 250 muestras, otros hablan de 240 y el propio Aliverti hablo de 400 en el programa 6,7 y 8 de anoche. Evidentemente, en principio hay una nebulosa respecto del número exacto de la base de datos.
Desde ahí surge entonces que la información cierta, o sea, el detalle de las familias que tienen muestras en el Banco no es público, la debe conocer el director del banco, tanto sea de número como de cuales son esas familias, conocimiento que hoy recae en la persona de Belén Rodríguez Cardozo, la actual títular, pero que antes, también conoció Ana María Di Lonardo, por lo menos hasta el año 2006 en que fue separada de su cargo.


Como cierre, hoy, desde muchos lugares se preguntan y nos preguntamos que paso para que cambie la posición de las víctimas; algunas especulaciones dicen que como la parte querellada es la que conoce el verdadero origen, de tener conocimiento de quienes conforman esa base de datos, correría con la ventaja de saber de antemano el resultado de los análisis.


Tal como dice Mario Wainfeld en el Página 12 de ayer, cito textual:

La otra hipótesis sería que el viraje es una jugada política, quizá fundada en la certeza de que no hay (por ahora) ADN de personas desaparecidas compatibles con el de los Noble Herrera. La duda, entonces, sería cómo se llegó a esa certeza o por qué se arribó ahora.


El Dr. Pablo Jacoby es socio del ex juez Gabriel Cavallo que es el abogado que defiende a Ernestina Herrera de Noble en la causa que investiga el origen biológico de los hijos (Marcela y Felipe Noble Herrera) a quienes adoptó en 1976.

Jacoby es abogado de la anterior directora del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), donde deberán cotejarse las muestras de sangre de los jóvenes Noble Herrera.

Di Leonardo, actualmente entabla una querella indemnizatoria contra el Estado al considerarse "injustamente" desplazada de su anterior puesto en el BNDG.

Nada es casual.

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