lunes, 9 de mayo de 2011

Una perdida irreparable: Carlos Trillo

Entre 1977 y 1985, por ahí, me deleite y me hice un fan terrible de sus historietas. Desde el ya mítico Loco Chavez, pasando por Ficcionario hasta Merdichesky y las Puertitas del Sr. López. Una verdadera pena. Se van a extrañar tus libros.
 
Dejo un excelente trabajo elaborado por un blog, para quienes quieran saber algo más acerca de Carlos:
 
La siguiente entrevista al gran guionista argentino Carlos Trillo, fue realizada en noviembre del 2008. Esta entrevista puede resultar sumamente recomendable para los aficionados a la historieta por los temas que aborda: se refiere a su trayectoria, a las diferencias y características de trabajar para los mercados nacional, francés e italiano. También se refiere a los premios que obtuvo en el mundo, los grandes dibujantes con los que trabaja y describe a los editores nacionales de historieta.
Con ustedes uno de los principales guionistas de Argentina, de renombre internacional, autor de series emblemáticas como El Loco Chávez, Las Puertitas del Señor López, El Negro Blanco o Clara de Noche, entre tantas otras que forman parte del patrimonio historietístico nacional.
Por Alejandro Aguado

Carlos TrilloLos comienzos de Carlos Trillo en el mundo editorial se remontan al año 1966, en las hoy emblemáticas revistas Patoruzú (formato vertical, que presentaba historietas de diversos géneros) o en la editorial de García Ferré. En esta última, además de escribir cuentos y notas siguiendo un estilo periodístico, escribió guiones para los personajes Antifáz, Hijitus, El Topo Gigio o una serie llamada La Familia Fantonara.
En el año 1972 ingresó a la revista Satiricón, donde trabajó con los dibujantes Oswal, Horacio Altuna y Lito Fernández. El material que producían lo canalizaban principalmente en suplementos especiales de la revista, como humor chancho, humor político o humor negro, entre tantos otros.
Posteriormente, pasó a integrar las páginas de la revista Mengano, desde el número uno. Allí formó dupla con Horacio Altuna y Alberto Breccia, con quien realizaron la serie Un tal Daneri (hoy compilada en libro)
Dice al respecto de su trabajo con aquellos autores:
“Altuna era un compañero de trabajo, con Alberto tenías que tener cuidado con lo que pasaba (en referencia al guión), porque él se enamoraba de su dibujo y tenías que poner textos explicativos, porque no le interesaba más la secuencia. Entonces medio que tenías que explicar las cosas, no se podía secuenciar. Eso Altuna lo hacía muy bien.
Yo trabajé con muchos al mismo tiempo. El Loco Chavez y Las Puertitas del Señor López fueron muy conocidas, porque salían en revistas de tirada muy grande (contratapa del diario Clarín y revista Humor). Las de La Urraca, en una época eran las que más se vendían, en la época de la Dictadura Militar. Humor vendía 350 mil ejemplares y por eso todo el mundo las conoció y se las acuerda. Clarín era una gran vidriera, el diario que más se vendía. Tuvo un momento de esplendor la página de humor, fueron los primeros en poner humor nacional, fueron eliminando las importadas, las fueron sacando para poner a Brócoli, Viuti, Crist, Fontanarrosa. Entramos en una página que tenía mucha fuerza”.



Los misterios de Ulises Boedo, en Súperhumor. Trillo-Mandrafina.

Otra tira diaria realizada para el mismo diario, tras concluir la serie El Loco Chavez, fue El Negro Blanco, dibujada por García Seijas. El Negro Blanco se publicó entre noviembre de 1987 y septiembre de 1993. Su final, un tanto abrupto, fue determinado desde el mismo diario. El personaje también se publicaba en Italia y en la actualidad, en Argentina, fue compilado en diez tomos.
“El negro Blanco se siguió publicando (en el exterior) porque teníamos un contrato, las tiras se adaptaban para una publicación italiana. Los libritos que salieron acá están adaptadas al formato revista y con variedad en los globos.”
Del personaje El Loco Chávez también se editaron varios libros, compilando varias de sus etapas, como uno de 1989 realizado por Clarín-Aguilar, otro dentro de la colección de libros de historieta del diario Clarín y el más reciente de Doedytores. Al respecto se refiere:
“Ahora editaron el Loco Chávez con Doeyo. A las tiras, parece que Altuna las perdió, entonces trató de levantarlas de los diarios y no se pudo. Los diarios antiguos se arruinan mucho, entonces lo levantó de una edición italiana. Tuvimos que adaptarle los textos. El quería ponerle los textos originales, pero armado en página está lleno de reiteraciones el texto. Se recuerda lo que pasó ayer. Si eso lo ponés en una página quedás como un estúpido. Tuve que hacer toda la adaptación del texto para que quedara legible.
Para el segundo tomo le dije que me pase el texto en italiano para tomarlo de ahí. Yo lo había hecho en español, andá a saber dónde fue a parar, yo lo adaptaba para la publicación en Italia.”


Sarna. Trillo-Saenz Valiente.

Tengo el librito que había publicado ClarínAh, ese está en tiras. Si lo publicás en tiras podés entender que te repetís, pero si lo armaste en página queda mal
El Loco Chávez me parece una historieta que refleja los 80Puede ser ser, ¿no? Tiene que ver en cómo se vivía en esa época, en cómo se pensaba. Eran épocas difíciles, no se podía hacer ninguna reflexión política, había que tener mucho cuidado. Como los militares nunca se metieron con el sexo, el Loco Chávez corría atrás de las minas y eso no era problema. Pero si decías “las mandarinas están caras”, el comité de redacción lo miraba. Era bravo.
¿Ustedes sufrieron la censura?No mucho, porque enseguida te das cuenta cómo funciona. Humor era mucho más libre, pero tampoco podías decir “Videla está asesinando gente”
Había que jugar con la metáfora.
Claro. Había un crítico italiano muy famoso que se llamaba Oreste del Buono, que en los 80 y poco, creo que estaban los militares todavía, nos decía que nosotros teníamos una gran capacidad de metáfora en la Argentina. Y él me decía: como acá se puede decir cualquier cosa que nadie te va a meter preso, la metáfora se va muriendo» Debemos haber perdido la metáfora, pero hemos ganado alguna tranquilidad en la vida, asi que en ese sentido mejor que no tengamos metáfora.



Trillo

Ficcionario, clásico de los 80. Trillo-Horacio Altuna.

En la actualidadTrabajo mucho ahora, publico varios libros por años en Italia, España, Francia.
Usted siempre tuvo mucha producción
Si, pero en este período es menos, porque son cosas más complejas. El trabajo episódico que se hacían en una época, se hacían muchas historias de 12 páginas. Es fácil porque contás un cuentito atrás de otro. Ahora, cuando tenés que armar un libro en tres tomos cuya historia comience al principio y finalice al final y no hacer que termine nada hasta el final, tenés que armarla como una película. Es una cosa más larga, es como una novela. Tenés que tener muy estructurado el arranque.


Autores con los que trabajaCon los muchachos de aquella época, trabajo con Bernet que hago Clara de Noche y cada tanto hacemos una historieta para el mercado europeo. Con Mandrafina sigo trabajando mucho, y ahora estamos haciendo una serie de tres álbumes para un editor francés. Con Mandrafina hicimos muchas cosas que acá ni deben haber salido. Los espaguetis Broders, que hay como tres mil páginas. Yo escribía 16 páginas por mes y Saccomanno 24 y se publicaba en Italia.

Con Risso estamos por hacer una para el mercado Francés, porque está terminando Cien Balas y quiere tomarse un año sabático de los norteamericanos. Quiere hacer la historia de cadáver de Eva Perón.
También trabajo con Pablo Túnica, con Lucas Varela, Horacio Domínguez, también para la revista Genios con Salas. Esa historia la leen los pibes, los comiqueros no la conocen.


¿Cómo elige con qué dibujantes trabajar, o es algo que se da solo? Por ejemplo con Mandrafina, que llevan tanto tiempo.Y, porque nos divierte trabajar juntos. Hay gente con la que tenés afinidad y gente con la que no. Con Bernet y Mandrafina tengo mucha afinidad, otros fueron pasando y ellos no me extrañan y yo tampoco a ellos. Después aparece gente nueva, como Lucas Varela, o Pablo Túnica. Lucas trabajaba en Clarín y hacía la revista Kapop y coincidió que entré a Genios. En Clarín proponés un dibujante y empieza un expediente a ver si lo toman. Ellos quieren que entre gente pero les cuesta, no quieren que tengan más de 24 colaboraciones por año, hay toda una historia. Yo soy colaborador de Clarín desde hace mil años y no tengo problemas. Lucas estaba trabajando en el diario y empezamos ahí. Después le propuse hacer la de Guastavino para los franceses (El Síndrome Guastavino). Había un empleado que estaba cambiando de editorial y nos dijo que si lo esperaban a que se mude de trabajo se la llevaba a la otra editorial. Se la llevamos a Fierro, les pareció muy fuerte y no la querían publicar. Después no se quien la vio y dijeron que si.



Buscavidas. Trillo-Alberto Breccia.

Editoriales de historietas – panorama del mercado nacionalLástima que acá la mayoría no tiene especio donde publicar.Y, acá no te publican las cosas. Habrá que esperar que mejore la edición de libros. Lo que hay son demasiados editores que usan al autor como variable de ajuste, con lo cual no te quieren pagar adelantos, después no cobrás. Entonces mejor no editarlos y cobrar un poco menos. Hay un montón de editoriales, algunas muy serias. Doeyo es un editor muy serio, también los de la Revistería, pero después hay un montón de tipos que son como peligrosos. Después está la tendencia de los autores jóvenes, que me parece lícita, y que cuando yo era un autor inédito hubiera hecho lo mismo, les dan el material sin cobrar. Es una lástima, pero es lo que hay.

¿Le parece que hoy en día es redituable la historieta en Argentina?Creo que para algunos debe ser redituable, porque los que te nombraba, los editores más o menos instalados, te hacen liquidaciones, te las pagan, hacen lo que hace cualquier editor del mundo. Otros desaparecen, es más complicado.

¿Por qué le parece que no hay más revistas, se fueron los lectores?Nosotros tuvimos una época en Argentina, en los 50, que la mitad de las revistas que se vendían eran de historietas. Rayo Rojo, Patoruzito. Tenían un eje, en cual si vendían menos de 70 mil ejemplares empezaban a dar pérdidas. Yo no se cómo armaban la ecuación, pero armaban para vender mucho.
Hoy 70 mil no venden ni las revistas de más venta. Hoy la crisis de la historieta es también la crisis de la revista Gente, de Caras. Esas revistas vendían 300 mil ejemplares y hoy venden 40 - 50 mil, no sé exacto. La lectura bajó al diez por ciento. Los diarios permanecen, es lo único que está funcionando más o menos bien, pero en caída creo. Ahora vas a Internet y mirás las noticias.

¿Se extrañan las revistas de los 80, que había tanto?No, yo no las compraba. No soy de leer muchas historietas. Soy de recibir montañas de libros. Ahora yo compro la Fierro por curiosidad, porque es rara. Por ahí tiene algunas cosas sorprendentes.

Por Alejandro Aguado

Carlos Trillo
Sobre algunas de sus seriesQue buena su serie el Síndrome Guastavino (con Lucas Varela en dibujos)Ah, esa acaba de salir en libro, estamos ternados para un premio en Francia, de la crítica. Viajamos en enero. (muestra el lujoso libro en versión francesa) Está adaptado a la medida del libro, tiene menos cuadros por página, son más de cien páginas.Ahí castigó lindo al personajeY, pero era una basura, el tipo era un miserable. Era un pobre tipo.También es muy buena la que hicieron con GrilloBueno, nacimos el mismo año y fuimos al mismo colegio público, con lo cual armamos una historia. Jugábamos con que éramos nosotros, como nos veíamos ahora, pero donde los demás no veían como chicos.Una historieta suya que me parece que marcó época es Alvar Mayor.Si (piensa) estaba bien. De esa tenemos un problema, no tenemos los originales. El editor de acá la publicaba clandestinamente en Europa sin avisarnos. Pero últimamente conseguimos recuperarlo y salió en España e Italia en cuatro tomos y empezó una carrera nueva. Tuvimos que recuperar el material escaneando páginas viejas.Los originales no se guardaban. Cuesta mucho republicar cosas viejas. Por ejemplo, acá quieren republicar Buscavidas y no están los originales. Pero rastrearla y ver quien tiene el soporte es muy complicado.

Uno de los premios obtenidos por Trillo, un original de Inodoro Pereyra, de Fontanarrosa y un muñeco del personaje Clara de Noche.
Editoriales – premios en el exterior
Leo sobre todo libros, no mucho historietas. En este período estoy leyendo mucho a los autores nuevos franceses, que me gustan mucho. Son buenos. Descubrieron, ahora que el mercado no es lo mismo, una manera de ser franceses y rápido. Antes tenían un dibujo muy elaborado, con mucho fondo, ahora es más suelto. Así, en vez de publicar un libro por año como hacen los clásicos, hacen tres o cuatro y pueden alquilarse un departamento en París. La historieta, como sabrán, no es para vivir como rico. Es un laburo que te permite vivir, en todo caso. En Francia, si hiciste menos de ocho viñetas por página no te la compran, excepto que vayan en un formato más chico. Ahora lo que hay es una gran concentración.



Borderline. Trillo - Eduardo Risso.

Por ejemplo, Tintín ahora es de Berlusconi. Radmon House es Sudamericana, tienen 27 editoriales en todo el mundo. Independientes quedan muy pocas, son todos grandes grupos concentrados, y esa es la tendencia. En el cómic sucede menos, porque los editores de libros no entienden mucho de cómic. Igual en Francia hay editores de cómic que son muy prósperos.
En Italia hay un mercado autónomo, como el que instituimos acá, con revistas muy italianas que difícilmente las venden fuera de Italia. Fuera de Italia nadie las compra, con personajes que se llaman Tex, Dylan Dog, personajes muy famosos en Italia y muy poco conocidos fuera de sus fronteras. El resto de Europa publica todo el material francés. O sea, Francia es la productora y después revende a Norma en España, Carsen en Alemania o al que sea. Es más o menos así.



Trillo con un original de Hugo Pratt.

En España parece que hay muchas editoriales chicas, regionalesEllos suelen tener subsidios. Yo me acuerdo que un editor nos publicó Cosecha Verde en España con el título La Gran Patraña, tomado de la edición francesa. Y ese editor estaba subvencionado, todas las cosas que hacía de autores vascos o sobre temas vascos. Por ejemplo, Sasturain le escribió un libro que le dibujaron dibujantes de acá, pero sobre los vascos en Argentina y esas cosas estaban subvencionadas por el país Vasco, y eso es lo interesante.
Aca no tenemos esa ayuda.
No, nada. Nadie se va a ocupar de esas pavadas (risas)
¿Cómo ve hoy a la historieta, está valorizada?Depende dónde. En Francia, los premios de Angouleme (el mayor premio del cómic de Europa) te los da el ministro de Cultura. Acá te los da un amigo tuyo.
Usted tiene muchos premios en varios países, los mayores del mundo, y en cantidad.Premios en Nápoles, el Lucca dos veces (Italia), en Angouleme (Francia), en España la Feria de Barcelona, el Eisner con Risso en Estados Unidos (el más importante de ese país), etc.
Respecto de lo último es gracioso. Una vez me manda un mail un periodista de cómic, norteamericano, y me hace un cuestionario porque salía allá un libro que hicimos con Risso. El allá es una celebridad. Entonces el periodista me llama y me dice: «cómo un muchacho joven como usted puede estar trabajando con un autor tan importante» Me dije: se ve que no entienden un porongo estos. Porque si no sale en Estados Unidos no saben nada. Risso era un autor importante antes de publicar en Estados Unidos y sin embargo fue reconocido como una revelación cuando comenzó a publicar 100 balas. Entonces, a partir de que 100 Balas se había vendido, hicieron algunos libros que había escrito yo, para lo cual yo era un joven autor que había enganchado. Pero eso es porque ni siquiera miran Internet



Las Puertitas del Señor López (clásico de los 80, en revista Humor). Trillo - Horacio Altuna.
Puertitas
Puertitas era un invento para publicar aca el material que estábamos haciendo para Europa. Duró unos tres años, por el período de hiper inflación, pero era muy complicado hacerla porque nunca se recuperaba lo que habías invertido. Pero nunca se perdió dinero, todos cobraban. Las otras (Puertitas Sexy, por ejemplo) servían para mantener Puertitas, porque las revistas eróticas vendían bastante bien.
Publicaban material propio y de otros autores
Se hacía canje, no me acuerdo bien cómo lo hacíamos, pero algo se podía comprar. Argentina no es un mercado por el que te pidan un gran anticipo.

Estilos gráficos, diferencias entre Francia y Argentina al hacer historieta
¿Nota alguna diferencia en la gráfica, respecto de los 90?Los estilos han cambiado. De los viejos dibujantes algunos han desaparecido y los que permanecen es porque son muy buenos o porque también van cambiando. Creo que el caso más ejemplar de nuestros dibujantes es Mandrafina, que es como siempre moderno y clásico.Ahora estamos haciendo una historia para el formato grande de los franceses y quieren que lo dibuje en el estilo franco-belga y Mandrafina dibuja muchos primeros planos. Y está haciendo una versión franco-belga impecable, no le cuesta nada.

Son todos planos más alejados.Claro, ponés la cámara más lejos y dibujás con más detalle. En Francia son muy obsesivos con que no haya errores escenográficos, no es solo que tenés que poner muchas cosas. En las revistas francesas, que también hay pocas ahora, siempre hay una sección de errores que encuentran los lectores. Por ejemplo: para entrar en la habitación subiste un escalón, pero al salir, saliste sin el escalón; el interruptor de luz estaba a la derecha pero después lo dibujó a la izquierda. Como dibujan con tanta meticulosidad, se ve que los lectores han aprendido a mirar con meticulosidad. El lector está adiestrado para lo que le enseñaron a mirar o a leer. Es muy particular. Pero hay muchos errores, de la historieta que quieras. Acá eso nunca lo tuvimos en cuenta, en los viejos tiempos que había revistas.



Me acuerdo cuando hacíamos la tira el Negro Blanco con García Seijas. Yo decía en el guión: el tipo sale por la ventana y empieza a caminar por la cornisa. Y me decía (García Seijas): pero la ventana vista de afuera no había cornisa. Entonces se ponía la cornisa. En un libro no podés hacer eso.
Lo que tenemos nosotros, no se si como ventaja, es esa picardía de ir buscando una solución a un problema que no habías calculado, pero eso es porque te largás a escribir sin saber cómo termina. Porque antes se hacían doce páginas y sabías donde terminaba la serie. Alvar Mayor terminó cuando nos peleamos con el editor, y así habrá terminado Nippur de Lagash, porque terminó la revista, no porque terminó formalmente. Pero cuando es un libro tenés que pensar un final y armar toda la historia para llegar a ese final, todas las peripecias que sean lógicas, que los personajes no cambien de cara, ni de casa. Hay que estar muy atento.
Eso de pasar al mercado francés me costó porque me agarró grande. Las primeras cosas que hice para el mercado francés fueron Fulú (con Risso, a principio de los 90) y estaba armada leyendo las historias de aventuras francesas. No copiando, sabiendo cómo era, que había que terminar un libro y ponerle un remate. Pero nosotros al mismo tiempo la vendíamos a un italiano, con lo cual de Fulú hay páginas que nunca salieron en los libros. Eran páginas necesarias para la publicación italiana, a la Skorpio, que publicábamos por entregas y quería remates cada doce páginas. Entonces por un lado rematabas y por el otro no. Era complicado.
Después vino un período que trabajábamos mucho para Italia, entonces en Francia nos publicaron mucho en blanco y negro, que son las colecciones más baratas, que no tienen color y se recupera con menos venta. Con Risso, Mandrafina y Meglia hacíamos asi para Francia, en blanco y negro. De los libros de Siber Six (con Meglia) salieron montones, creo que 16. De los Spagueti Brother salieron cuatro y una secuela, también de Chicanos con Risso.
Para meterte en el mercado de color, en Francia, había que volver a lo que habíamos hecho con Fulú. Había que hacerlo directamente. Hacen mucho editin, te piden un guión previo. No podés hacer lo que se te canta. Por ahí te proponen participar de una colección, con 100 páginas para chicos y jóvenes (muestra un libro de la colección) Entonces sabés que no se puede poner sexo, la violencia tiene que estar un poco fuera, no explicitada, entonces trabajás para un corralito que te pusieron. La historia de Pedro de Mendoza que estamos haciendo para la colección está contada por un enano enamorado. Incluso les preguntamos si podíamos hacer un chiste con una teta, porque un pibe se da cuenta que un tipo es una mujer disfrazada, que es algo que se estilaba. Algunas llegaron disfrazadas de hombre a América. El pibe se da cuenta porque ve las tetas, y además las tetas lo miran. Al editor le pareció gracioso y dijo que si. Son límites que por ahí te estimulan la creatividad por otro lado.

Tomado del blog La Duendes 

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