viernes, 5 de noviembre de 2010

Pensando la Argentina, Martín Latino reflexiona y el Inge despeja dudas

Un diálogo ficticio publicado por MP acá y un análisis realizado por MartínL, me hizo pensar algunas cuestiones. Si bien pretendía dejar un comentario en el blog de MartínL, la cuestión se me hizo un poco larga y decidi hacer un posteo.

Del vamos debo decir que lo escrito por Martín me parece un buen análisis, en líneas generales coincido con su pensamiento, aunque debo agregar una pastillita: yo creo que el gobierno ya cerro la discusión 2011 y lo que esta analizando es el 2015, y en esa discusión que planteas para adentro (la autocrítica), si el precio a pagar para mantener el apoyo de esos sectores medios que -aparentemente- ahora están, es negar la "impronta peronista" de este gobierno, yo no se si estoy dispuesto a negociar.

Fueron muchos años de estigmatización sobre el "ser peronista".
Ya lo pronunció la presidenta: "nos hicieron creer que eramos feos, sucios y negros" (algo así, creo).

Por lo tanto, si quien compró esa caracterización manipulada desde los grandes medios de concentración económica y periodística, para que nos acompañen hoy, es necesario ocultar y/o renombrar la verdadera génesis e impronta ideológica de este gobierno, mmmmm, me hace ruido.

Alguien podrá decir: que me importa tu ruido, y quizá tenga razón, pero nadie me quita el derecho a expresarme. También soy conciente que el peronismo es frentista desde su nacimiento y que, justamente, nació para ejercer el poder, y que, cuando ello es lo que está en juego, siempre, pero siempre, cerró filas para adentro sumando a todo aquel que ayudara a lograr el objetivo, hecho siempre criticado desde el "paladar puro" o "zapatito blanco", situación que seguramente tiene que ver con cierta distancia al arribo del poder de esos mismos "inmaculados".

La posibilidad de Cristina Fernández-Martín Sabatella para el 2011 ya es algo que se habla y comenta mucho en los mentideros políticos. Esta posibilidad, imaginen como ha caído en varios e importantes referentes del peronismo bonaerense!, y si a ello se le agrega que, en la discusión -dicen- que se está dando para adentro es la del 2015, ya que se descuenta un triunfo en 2011 -aún antes de la muerte de NK esto ya estaba instalado- y en la que talla Hugo Moyano muy fuertemente. 

Sin embargo, por otro lado, y ésta es la esperanza que renueva constantemente el peronismo, hoy el Inge nos cuenta como la presidenta se puso al hombre la conducción estratégica del movimiento y cito un párrafo de su buen post:

"A partir de ahora, todo lo que se refiera al armado político y territorial, que antes hablaban con Néstor, lo hablarán conmigo. Y con nadie más. Todo lo evaluaremos juntos. Pero lo hablan conmigo", les dijo a sus colaboradores en la gestión y en el armado territorial.

"Yo se que ahora vendrán caras extrañas" reza el tango, yo diría "se que ahora vendran conocidas y viejas caras". Por lo pronto, con la infausta muerte de NK, también se han sucedido otras muertes. Mariio Das Neves, se bajó (ojo, igual medía menos que yo); Verna ahora apoya; Felipe que tiene añoranzas; Reutemann que dice "epa, si ganas tenes que gobernar"; el peronismo federal que se reune en un ascensor.

De aquí al cierre de listas, entramos en la fase "sapos", sepamosló compañeros, cuando se ejerce el poder y debe revalidarse el mismo, los "sapos" empiezan a tener un gusto "menos amargo". Volverán a corrernos por izquierda -ya no por derecha- con las reincorporaciones y/o pases que seguramente se vendrán.

Para quien escribe, el primer sapo tiene gusto a "Docta" (el primer acuerdo fue cerrar con el peronismo de Córdoba en donde el candidato a gobernador sería el Gallego De la Sota)

Si está bien o mal, digo, cerrar filas a cualquier precio, pa´mi es lo que se viene. Creo.

Hay que armarse de "tolerancia", igual, hay límites y estoy seguro que Ella, también los tiene.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero que entre los sapos no esté Felipe. Hay que sumar, pero no para que se borren en el primer conflicto.

infernales dijo...

Tal vez el límite haya que ponerlo en la jefatura, es decir: vienen todos los que quieran (menos golpistas, genocidas y entregadores del patrimonio) pero siempre que se ajusten a la regla nº1 Cristina es la jefa. De ahí para abajo todos disputamos, pero ella manda.

Antes de la 125 decían que eramos una bolsa de gatos y había que limpiar. Bueno el conflicto limpió para bien, la propia pelea dejó afuera a los que tenían intereses enfrentados al movimiento nacional. Pero ojo! que capaz que los que no tienen que estar son los que critican: me acuerdo que los primeros que rajaron fueron los "progresistas" que pedían limpieza!!!!

Martín (Latino) dijo...

Me gusta el comentario MOO, y creo que lo que decimos no es mutuamente excluyente.

A ver... primero debemos separar dos cosas que, me parece, son importantes: Una son las candidaturas o cargos políticos y otra es cuales son los sectores sociales que pretendemos incorporar.
Vos fijate que hay algo muy interesante que mencionás: la posibilidad de un Sabbatella vicepresidente.

¿Estará de acuerdo Sabbatella en ir de vice si Daniel va de gobernador? ¿estarán de acuerdo sus votantes? Esto es un dato vital: el vicepresidente es un cargo muy visible pero poco operativo, dicho de otro modo, sumar a Sabbatella en la vicepresidencia podría ser una muy buena estrategia, sumaría votos de clase media progre, casi que garantizaría el apoyo en el Senado y alguna que otra cosa mas.

El punto es que, yo creo, el sabbatellismo y el propio Sabbatella van a tolerar hasta ciertos límites. La idea de reunificación del peronismo puede ser muy peligrosa. Como bien dijo (creo) MP, el PFederal no se creó para que gane el peronismo, sinó para que pierda. Abrir las puertas al peronismo residual es abrirle la puerta al lobo. No creo en la reunificación, porque no creo que el peronismo pase por la afiliación o siquiera la militancia, creo que el peronismo pasa por la defensa de ciertos valores que no pueden trasgredirse, y que tienen que ver con la defensa del trabajador, de los mas humildes, de la soberanía nacional y la integración regional. Quien no cabe dentro de éste marco de ideas o de proyecto para el país es un peronista por conveniencia, aún así tenga 100 años de militancia. No creo que Duhalde sea peronista, creo que es un hombre de historial importante en el PJ, que no es lo mismo. Para el caso, De Narváez es afiliado y tiene varios años en el PJ, pero ¿es peronista? ¿puede creerse que sea peronista?

Entonces, a lo que vamos es: No, no se pide perder la identidad peronista, o bien, lo que llamás "la impronta". No se trata de prohibir decir "Perón", ni bajar los cuadros de él y Evita, nada de eso. El gobierno, de hecho, reivindicó al peronismo, sumó gente al peronismo y revitalizó el interés por el peronismo. Hoy se habla mas de Perón que nunca, incluso en TN lo citan. Y la heterogeneidad es mas grande que cuando Menem, cuando el PJ estaba relativamente mas unificado.

El tema es que hay una reconfiguración de la sociedad desde los '70 que debemos advertir. Por eso digo que "no hay que tenerle miedo al futuro". Hoy los pibes son floggers, emos, usan Facebook, Twitter y Fotolog, telefono celular, es otra época. Venimos de una gran despolitización de la sociedad en general y los jóvenes son parte de esa despolitización. Es lógico que muchos digan "yo no soy de ningún partido" o "yo soy independiente". Hay que sumarlos. Y las voces que piden expulsarlos para dar lugar a los históricos son voces del pasado, que van a transformar al PJ en el tren fantasma. Por respeto a Néstor, a Perón, a Evita, no podemos permitir que eso pase otra vez. No puede ser que el PJ haya impulsado aberraciones como la flexibilización laboral o la privatización de empresas del Estado y tan pocos hayan reaccionado. Si sumamos a gente que coincide con este punto de vista, no importa si tienen ganas o no de identificarse como peronistas, son compañeros, son peronistas a fin de cuentas.

La disyuntiva es: ¿le permitimos a toda esa gente (no hablo de los que puteaban a Néstor y ahora se arrepienten, hablo de los que están hace rato con nosotros) que no se identifica aún como peronista sumarse? ¿o sumamos al sector disidente a riesgo de perder la mitad del caudal electoral y quizá permitir que vuelvan a transformar al PJ en un partido liberal?
Y mas: ¿suma realmente apelar al sector disidente, o resta mas de lo que suma?

Yo creo que hay que ser heterodoxos y no tenerle miedo a la heterodoxia. Eso no quiere decir, en absoluto, bajar las banderas del peronismo, los que se acercan a esta altura creo que saben quienes somos.

¡Un abrazo!

Martín (Latino) dijo...

Va para largo mi respuesta.

PRIMERA PARTE

Me gusta el comentario MOO, y creo que lo que decimos no es mutuamente excluyente.

A ver... primero debemos separar dos cosas que, me parece, son importantes: Una son las candidaturas o

cargos políticos y otra es cuales son los sectores sociales que pretendemos incorporar.
Vos fijate que hay algo muy interesante que mencionás: la posibilidad de un Sabbatella vicepresidente.
Esto es un dato vital: el vicepresidente es un cargo muy visible pero poco operativo, dicho de otro modo,

sumar a Sabbatella en la vicepresidencia podría ser una muy buena estrategia, sumaría votos de clase media

progre, casi que garantizaría el apoyo en el Senado y alguna que otra cosa mas.

(sigue)

Martín (Latino) dijo...

SEGUNDA PARTE

El punto es que, yo creo, el sabbatellismo y el propio Sabbatella van a tolerar hasta ciertos límites. La

idea de reunificación del peronismo puede ser muy peligrosa. Como bien dijo (creo) MP, el PFederal no se

creó para que gane el peronismo, sinó para que pierda. Abrir las puertas al peronismo residual es abrirle

la puerta al lobo. No creo en la reunificación, porque no creo que el peronismo pase por la afiliación o

siquiera la militancia, creo que el peronismo pasa por la defensa de ciertos valores que no pueden

trasgredirse, y que tienen que ver con la defensa del trabajador, de los mas humildes, de la soberanía

nacional y la integración regional. Quien no cabe dentro de éste marco de ideas o de proyecto para el país

es un peronista por conveniencia, aún así tenga 100 años de militancia. No creo que Duhalde sea peronista,

creo que es un hombre de historial importante en el PJ, que no es lo mismo. Para el caso, De Narváez es

afiliado y tiene varios años en el PJ, pero ¿es peronista? ¿puede creerse que sea peronista?

(sigue)

Martín (Latino) dijo...

TERCERA PARTE

Entonces, a lo que vamos es: No, no se pide perder la identidad peronista, o bien, lo que llamás la

impronta. No se trata de prohibir decir "Perón", ni bajar los cuadros de él y Evita, nada de eso. El

gobierno, de hecho, reivindicó al peronismo, sumó gente al peronismo y revitalizó el interés por el

peronismo. Hoy se habla mas de Perón que nunca, incluso en TN lo citan. Y la heterogeneidad es mas grande

que cuando Menem, cuando el PJ estaba relativamente mas unificado.

El tema es que hay una reconfiguración de la sociedad desde los '70 que debemos advertir. Por eso digo que

"no hay que tenerle miedo al futuro". Hoy los pibes son floggers, emos, usan Facebook, Twitter y Fotolog,

telefono celular, es otra época. Venimos de una gran despolitización de la sociedad en general y los

jóvenes son parte de esa despolitización.

(sigue)

Martín (Latino) dijo...

CUARTA PARTE

Es lógico que muchos digan "yo no soy de ningún partido" o "yo

soy independiente". Hay que sumarlos. Y las voces que piden expulsarlos para dar lugar a los históricos son

voces del pasado, que van a transformar al PJ en el tren fantasma. Por respeto a Néstor, a Perón, a Evita,

no podemos permitir que eso pase otra vez. No puede ser que el PJ haya impulsado aberraciones como la

flexibilización laboral o la privatización de empresas del Estado y tan pocos hayan reaccionado. Si sumamos

a gente que coincide con este punto de vista, no importa si tienen ganas o no de identificarse como

peronistas, son compañeros, son peronistas a fin de cuentas.

(sigue)

Martín (Latino) dijo...

(QUINTA PARTE)

La disyuntiva es: ¿le permitimos a toda esa gente (no hablo de los que puteaban a Néstor y ahora se

arrepienten, hablo de los que están hace rato con nosotros) que no se identifica aún como peronista

sumarse? ¿o sumamos al sector disidente a riesgo de perder la mitad del caudal electoral y quizá permitir

que vuelvan a transformar al PJ en un partido liberal?
Y mas: ¿suma realmente apelar al sector disidente, o resta mas de lo que suma?

Yo creo que hay que ser heterodoxos y no tenerle miedo a la heterodoxia. Eso no quiere decir, en absoluto,

bajar las banderas del peronismo, los que se acercan saben quienes somos.

¡Un abrazo!

Martín (Latino) dijo...

Me corrijo: El que dijo lo de que el PF se creo para que el peronismo pierda fue el Ingeniero.
Salutes.