lunes, 21 de septiembre de 2009

Todo Nuestro

Como dicen que somos nosotros los que tenemos una guerra contra el multimedio, bien vale la pena leer este informe que preparo el escelente sitios dsd. Aquí les dejo solo una parte, el resto, si les interesa pueden leerlo completo acá:

Desatino 3: todos los títulos de tapa son siempre negativos

Si se presta atención a los titulares principales de tapa de Clarín (ver recuadro) se puede constatar que desde el viernes 28 de agosto –en el cual registran la presentación del proyecto de Ley- hasta el presente, el matutino siempre abrió sus ediciones en registro negativo.

Ese comportamiento editorial sistemático en Clarín no resulta creíble cuando -en iguales períodos- se compara con matutinos como La Nación, un diario históricamente crítico a las administraciones kirchneristas. En el mismo período, La Nación editó 10 tapas positivas para el Gobierno nacional, manteniendo su promedio de 2 portadas con ese sesgo por semana.

Así se pone en evidencia –una vez más- que la “agenda” que construyen los diarios se basa en intereses propios. Y se cae aquel paradigma que cada tanto le gusta usar al director general de Clarín, Ricardo Kirschbaum, de que “reflejan la realidad”. Por cierto, un concepto que en la academia no se usa desde hace 20 años al menos.

El uso de la “agenda” en forma extremadamente versátil en períodos cortos podría ser interpretado por otros sectores de la comunidad como una aplicación desaprensiva, o peor aún, como un recurso de presión, típico de los “factores de poder”. Y si algo perjudica al periodismo que nació como un “contrapoder” es comportarse como si fuera un “poder” más dentro de la sociedad. Lejos de los intereses de los lectores.

En ese sentido, el matutino no se propuso explicarles en detalle su posición como multimedios, ni su historia a sus lectores. En vez de hacer “docencia”, una de las históricas funciones del periodismo, prefirió otra cosa. Así dejó que otros medios de comunicación y otras empresas les expliquen las cuestiones de fondo de su propia historia a otros públicos.

La edición informativa de Clarín contrastó además con el resto de los matutinos. Muchos de ellos publicaron información sobre la integración de los grupos mediáticos del país y sobre eventuales procesos de “desconcentración”. Además, algunos utilizaron conceptos como “monopolio” u “oligopolios” para referirse al mapa mediático nacional. Es decir, a excepción de Clarín, los diarios publicaron información que hasta hace poco se consideraba “tabú”: la referida a los propios medios de comunicación.

En este sentido, los diarios La Nación, Perfil, Crítica y –en menor medida- Ámbito mostraron las mejores coberturas, con un tratamiento informativo equilibrado sobre el proyecto.

Pese a que lo cuestionó desde espacios de opinión, La Nación también abrio sus páginas a diferentes consideraciones sobre la iniciativa y evitó descalificar a la iniciativa en sus títulos con motes como “ley de control de medios”. También abordó la problemática de la concentración de medios en el país.

Es destacable la decisión de La Nación. El matutino mantiene históricamente relaciones de “buena vecindad” con Clarín, además de ser socios en Papel Prensa S.A.. Nada de eso le impidió hacer una cobertura equilibrada del proyecto oficial, editando en una cantidad casi similar información favorable y contraria a la norma. Claro que desde sus espacios de opinión la fustigó (a través de editoriales y columnas de opinión), lo cual es absolutamente legítimo.

Perfil publicó generosa información sobre la trama mediática en el país y el CEO de la editorial, Jorge Fontevecchia, reveló datos sensibles sobre el Grupo Clarín -aunque arriesgados y sin fuentes indentificables- y realizó valiosos análisis comparativos sobre los medios de aquí y de otros países además de firmar lúcidos artículos sobre los alcances de la influencia de Clarín. Perfil además tiene un valor construido en los últimos años: nadie lo puede acusar de ser oficialista.

Del mismo modo se destacó la cobertura de Crítica. El matutino de Antonio Mata venía alicaído, hasta que su jefe de Deportes, Andrés Burgo, dio la primicia sobre la posible ruptura del contrato entre la AFA y TSC. A partir de allí escogió el tema “Gobierno – medios” para gran parte de sus tapas y difundió buena y variada información sobre las iniciativas oficiales respecto de las empresas periodísticas y de la configuración del mapa mediático. Lo hizo sin perder el tono crítico con la Casa Rosada, cuando sus tapas versaron sobre otros asuntos.

Una curiosidad: Página/12 sólo editó opiniones favorables al proyecto oficial y el seguimiento informativo lo hizo sin aportar mayores novedades. En cambio, El Cronista presentó el tema en términos críticos, privilegiando opiniones contrarias al proyecto de ley.

2 comentarios:

Mery dijo...

Excelente análisis me encantó profundo y claro. Porque lo importante es hablar en profundidad y claro y ahí radica la inteligencia de quién expone. saludos

La niña santa dijo...

Diario sobre diarios es un sitio clave para entender los medios en Argentina. A veces me gustaría que tenga un diseño un poco más amigable para consultarlo con ganas y todos los días. Cada tanto se despachan con un análisis profundo -como el que acabas de citar- comparativo de todos los diarios respecto de un tema en particular, es muy bueno poder acceder a esa información toda junta de una vez. Ah! Me encantó este sobreaviso: Y se cae aquel paradigma que cada tanto le gusta usar al director general de Clarín, Ricardo Kirschbaum, de que “reflejan la realidad”. Por cierto, un concepto que en la academia no se usa desde hace 20 años al menos.
Jajaja lástima que los topus de Cornetín se creen tan porongas que seguirán atrasando 20 años más con su pensamiento.