martes, 13 de enero de 2009

La Hipocresía Calvinista En El Negocio

Típica de esa hipocresía, para el caso de los calvinistas, que son campeones, es la Torre de los Fumadores de Berna. Hay allí una torre donde los militares suizos que servían a Holanda en la conquista y dominio de Malasia, una vez retirados y con sus ahorros asegurados, se refugiaban para fumar a escondidas. Vueltos a su ciudad natal, los viejos soldados, que habían alquilado su espada para matar malayos por cuenta de las compañías comerciales holandesas, traían consigo un vicio que estaba prohibido con penas severísimas por las leyes de moral calvinista de Berna: el fumar. Eran socialmente como soldados profesionales y por plata, personajes respetabilísimos; pero delincuente porque fumaban. Hacíanlo, pues, dentro de la torre, y entonces quedaba a salvo la moralina, del mismo modod que el juego es pecado en timba y virtud en club. La rígida moral calviniosta era muy severa con el tabaco, pero no con la matanza por plata, pues una de las industrias suizas era exportar soldados y tonificar su economía con las rentas que éstos adquirían afuera. En cualquier puerto del mundo los capitanes de mar tratan de no atracar al lado de un barco griego. No sé si será verdad, pero la leyenda dice que del combustible a la carga, todo empieza a pasar al barco vecino. Eso no sucede con nuestros barcos, y no hay peligro de que se apropien los tripulantes de nada que va bajo otra bandera. Por el contrario, los barcos de bandera argentina son magníficos clientes para la pacotilla, que luego desembarcarían en Buenos Aires de contrabando. Ya los que traen el contrabando no tienen ningún escrúpulo en contrario, y hasta el darse corte. Pero se enfureceríabn si les dijésemos que esa mercadería la han robado en el extranjero. No; ellos roban a los argentinos, defraudando los derechos de aduanas, y perjudicando la industria nacional. Y cada uno de mis lectores que sirva de memoria una historia de éstas, que son las únicas historias de piratas que tenemos. Aquí también es visible la diferencia entre moralina y moral nacional. No es que yo esté en contra de la moralina, pero lo que estoy señalando es que la moralina se usa contra la moral nacional. Que ella es aprovechada por los grandes intereses económicos y movilizada, a veces de buena fe, por los políticos que no están en los profundo de las cosas; o de mala fe, por los que están en la profundidad y estruendosamente proveen moralina para los órganos publicitarios interesados en que tengamos más moralina que moral.
Arturo Jauretche, "Filo, Contrafilo y Punta".


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2 comentarios:

Ventarrón dijo...

Amigo ramense,
Qué lástima que llegue acá un martes y queda la semana casi entera para conocer su programa. Ya me lo agendo para el lunes que viene.
¡Saludos!

Ventarrón dijo...

Marcelo,
me devoré las crónicas ramenses en una tarde. Un placer leerlas y descubrir cosas que desconocía (¡Gardel cantó en Ramos! Ya me pongo en campaña para saber más sobre aquel acontecimiento).
¿Con quién editaste el libro? ¿Se consigue? Si tenés ganas mandame un mail a trefochristian@gmail.com

Te dejo unos links a algunas cositas que escribí sobre los márgenes de Ramos ya que yo soy de Bransen y Don Bosco, ahí donde hay que hacer equilibrio para no caer en Luzuriaga...

http://entreelmalevaje.blogspot.com/2008/06/deja-ya-de-joder-con-la-pelota.html

http://entreelmalevaje.blogspot.com/2008/05/las-runflas-persistentes.html