domingo, 2 de agosto de 2009

CROMAÑON, Mentiras y Verdades

El tema Cromañon siempre me resultó muy dificil de abordar; una toma de posición por uno u otro sector, arrojaría definitivamente el rechazo del grupo no escogido, además, esa noche, fue dolorosa y hasta increíble. Muchos, nos fuimos a acostar con una mala noticia y nos levantamos con una tragedia sin igual en la Argentina.

En los próximos días, se conocera la sentencia del juicio que se esta sustanciando, por ello, un amigo, del que yo ignoraba que fuera vitima de esa noche, me acerco un escrito que han preparado más de trescientos jóvenes sobrevivientes y me pidió que le diera publicidad a su parecer. Aquí les dejo la carta de estos jóvenes:

Para que usted, que siempre (o nunca), se interesó en saber que pasó el 30 de Diciembre de 2004 en Cromañón, escribimos este texto. Porque si tuvimos la suerte de poder contarla, es precisamente eso lo que vamos a hacer. Contarla. ¿Que pasó esa noche?

El Lugar. Todos los asistentes, concurrimos a un lugar, donde era de público conocimiento que se realizaban recitales de rock. Nuestra función esa noche, era ir a ver un espectáculo de Rock. El local fue promocionado por su gerenciador, Omar Chabán, como “un micro estadio para 4 mil personas”. El Periodismo no lo dudó y lo publicó. ¿Por qué iba a dudarlo el público? ¿Por qué iba a dudarlo la banda?

La “Cultura del Rock”. El fenómeno de las bengalas no era exclusivo de Callejeros. Alguien desinformado podría pensar que las bengalas en el rock comenzaron porque algún músico sugirió su uso, pero no fue así, en realidad fue algo parecido a una herencia. Del fútbol al rock. Este modo “festivo” comenzó por cuenta del público, porque a algunos se les ocurrió y otros lo imitaron. El desenlace fatal de las 194 víctimas era casi lógico con las condiciones de seguridad de todos los boliches donde se brindaban recitales. Podría haber pasado antes (de hecho, pasó antes y pasó después, en éste y otros ámbitos) o podría haber sido después, pero no hay que olvidar que si esto pasó es porque las condiciones de seguridad de todos los espacios eran precarias. Y si el propio Estado acusa desconocerlo, con más razón, lo desconoce una banda de rock o su público.

El incentivo de la “bengala”. Tomar una actitud pasiva como incentivo es algo equivocado. Yo incentivo cuando incito a alguien a hacer algo, pero si ese alguien ya tenía la costumbre de hacer algo, “no censurar” esa acción no es lo mismo que “incentivar”. Si el público de rock prendía bengalas hace diez o quince años, no pueden decir que quien no censuró esa costumbre hace cuatro o cinco sea responsable de incentivar dicha costumbre. Trasladar la responsabilidad de que una persona prenda una bengala, a quien está arriba del escenario con un micrófono o un instrumento, es un tremendo error. De esa forma estamos, no solo trasladando esa responsabilidad sino también menospreciando la inteligencia de quienes ya no están, y de quienes sobrevivimos. Aunque el grupo musical, incentive el uso de pirotecnia, cada uno de los asistentes es libre de decidir si quiere hacerlo o no. Esa decisión es personal. Si el vocalista de una banda, dice: “saquen armas y disparen tiros al aire”, el publico no va a hacerlo, por lo tanto la decisión de prender pirotecnia, también, es del público y no de la banda. Aunque algún abogado quiera instalar que Callejeros daba “la orden” de prender bengalas. Eso es completamente MENTIRA.

El Gerenciador del lugar. Omar Emir Chabán. Una persona de una trayectoria sumamente extensa en el mundo del Rock. Quienes lo conocían en ese momento, aunque sea de nombre, suponían que era el dueño del lugar. Segundos antes de que suceda la tragedia, Chabán realizó una advertencia al público: “Negros de mierda, Pelotudos, no prendan pirotecnia, las salidas no van a dar abasto, se van a morir todos como en Paraguay”. Alguien puede tomarlo como advertencia, otros pueden tomarlo como provocación. Lo concreto es que las salidas no iban a dar abasto. Si él lo sabía, también debían haberlo sabido, los funcionarios del Gobierno de la Ciudad, encargados de permitir, o no, que ese lugar funcionara en esas condiciones.

El Gobierno de la Ciudad. Las 3 personas mencionadas a continuación, son las principales responsables de que Cromañón haya estado abierto y no clausurado. Son los únicos que tenían el poder de decidir que ese lugar estuviera cerrado, que ninguna banda tocara ahí y que ningún gerenciador pudiera abrirlo en esas condiciones. Fabiana Fizbin, (Ex Subsecretaria de Control Comunal), Ana María Fernández (Directora Adjunta de la Dirección General de Fiscalización y Control), Gustavo Torres (Director General de Fiscalización y Control). Ellos son, sin ningún tipo de duda, los principales responsables de esta tragedia. Son los únicos que podrían haberlo evitado y NO LO HICIERON. Si el lugar funcionaba sin habilitación y sin ser inspeccionado y la culpa no la tienen los organismos de control ¿quién la tiene? Cromañón no era un lugar oculto, se promocionaba en los medios masivos como un lugar para hacer recitales y actividades culturales con asistencia masiva de público. Nadie, salvo el Estado, podía dudar que el lugar estuviera en condiciones.

La banda “Callejeros”. Una banda de rock, con 8 años de trayectoria hasta ese momento. Su función esa noche, era subir al escenario y brindar un show musical. Es importante aclarar las funciones de cada uno. El gerenciador debía acondicionar un lugar para que toquen grupos musicales. El gobierno y sus inspectores debían controlar que ese lugar este debidamente acondicionado para tal fin. El público debía ir a ver una banda y disfrutar de su show. Ni el público, ni la banda, debían controlar habilitaciones. No saben, ni deben saber, sobre habilitaciones. Ni el público ni la banda debían controlar que el techo fuera ignifugo, hay gente especializada para dicha tarea, ¿Cómo vamos a culpar a un grupo musical por no verificar que un techo es ignifugo o la disposición de una salida de emergencia? ¿Acaso le pedimos a un inspector de seguridad que toque bien un saxofón? Es una locura que un músico que no estudió para eso sino precisamente para ser músico, deba verificar salidas, techos, y demás cuestiones de seguridad, porque NO ESTÁ CAPACITADO para hacerlo. Por lo tanto no es su función, ni debe hacerlo.

Las Amenazas a Sobrevivientes y Testigos. Muchos de nosotros, durante estos casi 5 años, hemos tenido q soportar diversas situaciones. Soportamos que nos ignoren, que nos amenacen, que nos golpeen, que nos deseen la muerte por defender nuestra verdad. “Ustedes se tendrían que haber muerto en Cromañón” se escuchaba de varias bocas en la última manifestación en Tribunales. “Vos no podés hablar porque a vos no se te murió un hijo” escuchamos durante casi 5 años. ¿Qué deberíamos hacer? ¿Efectivamente morirnos para que nuestros padres hablen por nosotros? ¿Callarnos la boca y dejar q sigan ensuciando la causa? Es lo que venimos haciendo. Hasta hoy. Hasta que decidimos escribir este texto y contarle a todo el mundo la verdad. Somos TESTIGOS y sobrevivientes de esa noche, y como decíamos en el inicio, algo hizo que hoy estemos acá para contarla. Sin intenciones económicas ni políticas. Sin nada que esconder. Sin amenazar a nadie. Esta es nuestra verdad. Queremos, Necesitamos y Exigimos JUSTICIA.

7 comentarios:

Mery dijo...

Marcelo cambiá la letra negra....please..

G-Fer dijo...

Hay algunas falacias y omisiones en el relato.

Por empezar, está probado que desde el entorno de la banda se entraban las bengalas: los inspectores del GCBA labraron un acta de infracción en el segundo show que dio Callejeros en agosto de 2004, por haberse encendido más de 100 bengalas. En diciembre de 2006, un testigo declaró en sede judicial que "la mamá de Pato (Fontanet) era la que les pasaba las bengalas a los chicos", testigo que fue amenazado anónimamente, y acusado de falso testimonio (y sobreseído por la justicia) por la banda. A esto se le suma un anuncio del show de Callejeros en Cromañon, donde se destacaba "el show de bengalas", en la revista TimeOut.

Se confunde la habilitación municipal con la habilitación de seguridad. Esta última, que fue la que estaba vencida, era responsabilidad exclusiva del cuerpo de Bomberos de la Policía Federal Argentina. El local fue correctamente habilitado por el GCBA como local de baile clase C cuando en él funcionaba la disco El Reventón.

Tengo 43 años, y he ido a recitales en Capital y Conurbano, muchos de ellos en locales cuya seguridad haría aparecer a Cromañón como un refugio antinuclear. El problema es que nosotros pertenecemos a una generación con una educación distinta, jamás se nos hubiera ocurrido encender bengalas en un boliche, ni dejar a nuestros hijos en el baño como si fuera una guardería. Pero bueno, ahí vemos la responsabilidad de quienes tenían que educar a esos chicos: padres que no fueron capaces de decirles "cómo vas a llevar al nene al recital? Dejámelo que yo te lo cuido"... ésos son los que ahora se rasgan las vestiduras.

Podés leer un excelente análisis de la situación, escrita por Ruizist_bot, del blog Mutantes, en el blog Stay Free: Callejeros, o la historia del mago del casamiento.

sin dioses dijo...

Cambia el color del texto porque no se lee!

MOO dijo...

corregido, gracias Mery y Sin Dioses.
G-fer gracuias por tu aporte, pero esta claro como escribi en el inicio el orque no dedicarme a escribir sobre este tema. Hay tantaas opiniones como gente involucrada. De todas maneras, no pretendo entrar en alguna polémica, mi intención fue dar a conocer la opinión de muchos de los muchachos que sobrevivieon y se aglutinaron tras esta carta-opinión.

Andrés el Viejo dijo...

El texto tiene dos cosas que son correctas: la responsabilidad de Chabán y la de los funcionarios del GCABA. Como dice G-Fer, hay que agregar la de los funcionarios de la PFA, Superintendencia de Bomberos y comisaría de la zona.
Lo que no solamente es errado, sino también preparación de futuros desastres. Siempre opiné que el canto "ni la bengala ni el rock and roll, a nuestros chicos los mató la corrupción" es de una irresponsabilidad completa. Las bengalas arrojadas en lugares cerrados pueden matar y a veces lo hacen. Punto. Se peude discutir si el techo era ignífugo o no, pero lo que no se puede discutir es que tirar pirotecnia en lugares cerrados es llamar a la tragedia.
Seguramente, quien hizo el estropicio lo haya pagado con su vida. No se trata de buscar al que tiró la bengala. Eso es distraer la atención de los otros responsables. Pero que esa responsabilidad existió debe quedar claro, para que nunca más se tire pirotecnia en lugares cerrados, para que el propio público reviente a palos al que lo haga.
La otra cuestión es la de los músicos. Ellos sabían que su show se anunciaba como festival de pirotecnia. Esa responsabilidad es de ellos. Es criminal fomentar una conducta que envuelve semejante peligro.
La tragedia de Cromañón ha dado lugar a una desgracia original: el afán de diluir las responsabilidades de algunos. Para evitar que vuelva a ocurrir, hay que asumir todos los problemas que hicieron posible que sucediera.
Saludos

Gonzalo Agustin Sueiro dijo...

a mi algo que siempre me molesto del tema cromañon es la victimización de las victimas. Es verdad que no se puede saber quien encencio las candelas, las bengalas solo tiran humo, pero no se preocuparon por buscarlos tampoco. Creo que nadie es inocente, pero no todos son culpables. Chaban, los inspectores, la policia, los bomberos y la misma banda, son responsables, despues habrá que ver cuales son culpables.

uno con el dolor del otro no quiere andar chocando, pero todos los pibes que murieron ahí, sabían el lugar en el que estaban y los peligros que corrian, en ese sentido digo que no son inocentes. son victimas de un monton de cosas: las habilitaciones, los escrupulos del organizador, los deseos de la banda, los negocios de los manager.

Yo he estado en peores lugares que cromañon, Arpegios era peor, pero a nadie se le cruzó por la cabeza prender fuego el lugar en que estaba por más sustancias que tuviese encima.

Mery dijo...

Moo ahora si lo pude leer. gracias.
Me permito por primera vez decir algo como abogada, la Responsabilidad primera y mayor la tiene el ESTADO de velar por sus ciudadanos.
Ahora opino como comentarista común, que tragedia!! nos arruinó a todos los Argentinos creo las fiestas, no creo que haya alguien que haya podido festejar...y nos marcó como ciudadanos para toda la vida.
Considero que el testimonio está muy bien escrito, es cierto nadie tiene que morir, dejemos lo tanático de una vez por todas de lado por favor!!! es típico en esta sociedad en la que vivimos que la víctima sea convertida en victimario o sea es doblemente victima al fin...
"del fútbol al rock" que tema...habrá que discutirlo alguna vez.
Noto en este testimonio cierta madurez (que habrá dado el tiempo y la experiencia traumática en si), respecto de otros que supe escuchar, la verdad está muy bueno.
cariños mery !!!